Rusia declaró hoy que hay pocas posibilidades de que se cumpla su parte del acuerdo del grano, un pacto que permite la exportación de cereales desde los puertos ucranianos en el Mar Negro. El acuerdo expirará el próximo 17 de julio si no se prorroga.
«Aún hay tiempo, pero no hay muchas esperanzas», dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria. Afirmó que, hasta la fecha, la parte rusa del acuerdo sigue sin cumplirse.
Peskov se abstuvo de comentar sobre la publicación de The Financial Times que la Unión Europea está considerando la propuesta del banco agrícola ruso Rosseljozbank de crear una filial para volver a conectarse al SWIFT, el sistema global de comunicación financiera.
«No, por ahora no tenemos nada que informar sobre el cumplimiento de la parte de los acuerdo que se refieren al parte rusa», enfatizó Peskov.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó el pasado viernes que no ve argumentos para prolongar el acuerdo del grano.
«No veo qué argumentos tienen aquellos que quieren extender la vigencia de esta iniciativa del mar Negro, porque en lo que se refiere al grano ucraniano hace mucho que se convirtió en una iniciativa comercial», sostuvo Lavrov.
En mayo pasado, Rusia aceptó prorrogar solo por dos meses, hasta el 17 de julio, el acuerdo del grano y condicionó su futura participación en él al cumplimiento de los compromisos contenidos en el memorándum Rusia-ONU.
Estos compromisos incluyen la reconexión del banco agrícola ruso al sistema SWIFT, el suministro a Rusia de piezas de recambio para maquinaria agrícola, el desbloqueo de la logística de transporte y seguros, la puesta en marcha de la exportación de amoniaco a través de Ucrania y la liberación de los activos rusos congelados.




