Ciudad de México, 26 de junio del 2023.-La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) ha revelado en su Informe Mundial sobre Drogas 2023 un alarmante aumento en la producción y consumo de drogas en todo el mundo, al tiempo que denuncia las desigualdades que agravan el impacto dañino de las adicciones a escala global.
Según el informe, el número de consumidores de estupefacientes ha aumentado en un 23 % en la última década, llegando a un total de 296 millones de personas, lo que representa aproximadamente el 5,8 % de la población global de entre 15 y 64 años.
Asimismo, se ha registrado un incremento del 17,5 % en las muertes relacionadas con las drogas entre 2009 y 2019, alcanzando aproximadamente 500.000 fallecimientos. Las principales causas de muerte relacionadas con el consumo de drogas son la hepatitis C y las sobredosis, siendo los opioides, como la heroína y el fentanilo, las drogas más letales.
El cannabis sigue siendo la droga más popular, con alrededor de 219 millones de consumidores, seguido de los opioides, las anfetaminas, la cocaína y los estimulantes tipo «éxtasis».
El informe también destaca que la producción de cocaína alcanzó un récord histórico en 2021 y la demanda de esta droga está en su punto más alto, lo que genera preocupación de que se esté expandiendo más allá de los mercados tradicionales de América del Norte y Europa.
Además, las drogas sintéticas están experimentando un auge sin precedentes debido a su método de producción más económico y rápido, al no depender de cultivos como la hoja de coca o la amapola, ni de limitaciones geográficas.
El informe menciona la «epidemia de sobredosis» en Estados Unidos, con 80.000 muertes por opioides en 2021, un 60 % más que en 2019. La mayoría de estas muertes están relacionadas con opioides sintéticos, principalmente el fentanilo, que es 100 veces más potente que la morfina.
Asimismo, se destaca el problema emergente de la «epidemia de opioides» causada por el tramadol en África, un tipo de analgésico que ha recibido poca atención por parte de los medios de comunicación.
El informe de la ONU resalta la relación entre la salud mental y el consumo de drogas, especialmente en el contexto de ansiedad generado por la pandemia. Sin embargo, solo una de cada cinco personas con trastornos por consumo de drogas recibe algún tipo de tratamiento.
La ONU hace un llamado a los Estados para que prioricen la salud pública, la prevención y el acceso a servicios de tratamiento como respuesta a esta situación. Además, subraya que las desigualdades económicas y de género contribuyen a agravar el impacto negativo de las drogas, afectando principalmente a los países pobres, las mujeres y los jóvenes en cuanto al acceso a tratamientos y servicios médicos para la adicción.




