Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
La diputada del PRI, Alejandra Cárdenas Castillejos, presentó una iniciativa de decreto, para implementar en Tamaulipas la figura de presupuesto participativo, a través del cual los ciudadanos tendrán derecho a involucrarse en la toma de decisiones públicas respecto al gasto de cada uno de los 43 ayuntamientos y la planificación de proyectos en el ámbito local.
Para ello, planteó incorporar el capítulo XI y los artículos del 100 al 105 a la Ley de Participación Ciudadana.
En el articulo 100, se definirá en qué consiste el llamado presupuesto participativo, para señalar que: “es el mecanismo mediante el cual las y los ciudadanos, por medio de las asambleas ciudadanas o juntas de vecinos que existan en el sector, colonia o fraccionamiento respectivo, eligen y definen los proyectos, realización de obras o ejecución de programas a cargo del presupuesto de egresos municipal en esta modalidad, bajo la administración, ejecución y responsabilidad de las autoridades municipales correspondientes”.
Además, en la reforma se establecerá, a través del articulo 101, que “los egresos que tengan el carácter de presupuesto participativo deben cumplir con las obligaciones fiscales y de fiscalización superior que establezcan las leyes respectivas, así como con las normas de control administrativo que establezcan los municipios”.
De acuerdo a la acción legislativa, “será responsabilidad de los ayuntamientos definir las partidas presupuestales y programas específicos que se sujetarán a la modalidad de presupuesto participativo, y lo harán partícipes a las asambleas ciudadanas, juntas, asociaciones de la colonia, fraccionamiento o sector que corresponda”.
En la exposición de motivos, la legisladora por Victoria precisó que: “La implementación de un programa de presupuesto participativo obligatorio involucraría a los ciudadanos en la toma de decisiones sobre la asignación de recursos y la planificación de proyectos en el ámbito local”.
Dijo que, bajo esta modalidad cada año se destinaría un porcentaje del presupuesto municipal para ser distribuido de acuerdo con las propuestas y prioridades establecidas por los propios ciudadanos.
“Se llevarían a cabo asambleas o encuentros comunitarios donde la gente pueda presentar sus ideas y proyectos para mejorar su localidad. Normalmente, después de recopilar todas las propuestas, se abre un proceso de votación para que los ciudadanos elijan las iniciativas que consideren más importantes o viables. Las propuestas con mayor respaldo recibirían financiamiento y se llevarían a cabo durante el siguiente período fiscal” detalló.
Con ello, dijo, se promovería la participación ciudadana y la transparencia en la gestión municipal, y además, las y los ciudadanos se sentirían más involucrados en la toma de decisiones y podrían ver cómo se asignan los recursos públicos de manera directa y tangible.
“Al dar voz a la gente se podrían abordar las necesidades y preocupaciones específicas de cada localidad o Municipio, ya que las propuestas surgirían de la propia sociedad. Esto podría conducir a una mayor eficacia en la ejecución de proyectos, ya que estarían alineados con las demandas reales de la población” mencionó.
También, se fortalecería la democracia local, aumentaría la transparencia y permitiría una gestión municipal más cercana a las necesidades de las y los ciudadanos.




