Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.-Autoridades de México y Estados Unidos mantienen un intenso operativo de búsqueda de los cuatro ciudadanos norteamericanos secuestrados, el pasado viernes, en Matamoros.
En conferencia de prensa, el fiscal general de justicia, Irving Barrios Mojica, y el secretario de seguridad pública, Sergio Hernando Chávez, confirmaron que un grupo especial, en el que participan instancias de ambos países, trabaja desde el día de los hechos en el rastreo de los desaparecidos.
Las embajadas están colaborando con la Fiscalía General de Justicia, su par federal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, y las comisiones de búsqueda, estatal y nacional, en el intercambio de información para agilizar la búsqueda.
Barrios Mojica detalló que la camioneta en que viajaban las víctimas fue localizada el mismo día de los hechos y otra presuntamente de los plagiarios. En la unidad en que viajaban los estadounidenses, con matrícula de Carolina del Norte, se encontraron credenciales y otros documentos, que ya fueron sometidos a pruebas de análisis, igual que el vehículo.
Además, se realizaron pruebas biológicas para determinar perfiles genéticos y se revisaron cámaras de video vigilancia.
Mientras tanto, el FBI ofreció una recompensa de 50 mil dólares a quien proporcione información que lleve a la localización de sus cuatro ciudadanos secuestrados.
De acuerdo a un comunicado de la instancia norteamericana, el tres de marzo los cuatro ciudadanos cruzaron a Matamoros en una minivan blanca, con placas de Carolina del Norte.
Apenas habían ingresado a territorio tamaulipeco, un grupo armado dispararon al vehículo, los sometieron y los introdujeron a otro vehículo en el que se los llevaron.
Este día, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, se refirió al tema y aseguró que los estadounidenses presuntamente venían a México a comprar medicamentos.
Ese mismo viernes, la ciudad de Matamoros se vio convulsionada por una serie de narcobalaceras, en las que murió una mujer, presuntamente ajena a los hechos, y que fue alcanzada por una de las balas disparadas por los grupos delincuenciales.




