Por Arnoldo García.
Los costos de producción agrícola se podrían incrementar hasta 10 veces más de no aplicarse herbicidas como el glifosato para combatir la maleza, en tanto que la producción podría bajar.
El presidente de la Comisión Agricultura del Congreso del Estado, diputado Edgar Melhem Salinas, mencionó que, de prohibirse el uso de herbicidas como el glifosato obligaría a tener que combatir la yerba de manera manual, lo cual vendría incrementar los costos de producción.
Se tendría que contratar mucha más mano de obra para ello y para lo cual los agricultores no tienen capacidad debido a los bajos precios de los productos agrícolas.
De no usarse el glifosato o algún otro herbicida para combatir la maleza en las siembras, encarecería los rendimientos de producción ya que la maleza absorbe nutrientes que deben ser para las plantas.
Insistió en que el glifosato es un herbicida que es necesario para combatir la yerba que es fundamental para los cultivos de sorgo y maíz, así como para las huertas citrícolas y hortalizas.
El legislador del PRI dijo externó su confianza de que no se prohíba el uso del glifosato e insistió en que mediante un uso regulado no causa mayores problemas a la salud, que es el argumento que está usando la autoridad para su prohibición.
“Hacer el desyerbe a mano de superficies de 100 hectáreas resulta muy caro y los precios del sorgo y maíz no lo cubren”, puntualizó.




