Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
OTRA VEZ MORENA: La bancada de Morena se encaprichó y reventó la sesión del Congreso del Estado celebrada este miércoles. Con ello, suman tres ocasiones, en menos de 30 días, que se cancela una asamblea del Pleno legislativo.
Los diputados del partido guinda se enojaron porque la Junta de Coordinación Política, bajo el dominio del PAN, no les quiso agendar el dictamen que reforma la Ley de Aguas del Estado, y como represalia rompieron el quorum y obligaron a la suspensión de los trabajos.
A los morenistas les urgía el asunto por dos razones: una, porque es una iniciativa que envió el gobernador, Américo Villarreal Anaya; y dos, porque con las reformas se rompe el blindaje que el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, les puso a los gerentes de las Comapas, en particular al de la zona conurbada, Gabriel Guerra Turrubiates.
Mas tarde, en conferencia, la coordinadora de los diputados de Morena, Úrsula Patricia Salazar Mojica, alegó inocencia. Pretextó que no fueron ellos quienes reventaron la sesión. Que simplemente no los esperaron a que terminaran una junta previa en la que diseñaban la estrategia que aplicarían en el Pleno.
Sin embargo, ella misma traía datos equivocados porque al momento de iniciar los trabajos de la sesión había presentes 24 diputados, entre ellos por supuesto algunos morenistas.
Ya luego, se soltó repartiendo culpas, denunciando sabotaje legislativo del PAN y PRI, olvidándose, deliberadamente, que lo mismo hace su partido, en alianza con el PT y PVEM, en la Cámara de Diputados. El ejemplo más reciente ocurrió con la llamada reforma electoral.
Por su parte, el coordinador de la bancada del PAN y presidente de la Junta de Coordinación Política, Félix, “El Moyo”, García Aguiar, consideró que la reacción de los morenistas fue un capricho.
Aquí habíamos anticipado este escenario de polarización, y seguramente los pleitos escalarán la próxima semana cuando se tengan que abordar los temas de leyes de ingresos y el paquete económico del gobierno del estado, que incluye el presupuesto de egresos y la ley de ingresos para el 2023.
DOCILIDAD EN LA FISCALIA. – Otro panista que comienza a doblarse, es el fiscal general de justicia del estado, Irving Barrios Mojica.
Evidencia de ello es que, ha acatado, sin chistar, las designaciones de nuevos funcionarios que le han estado imponiendo durante los últimos días desde Palacio de Gobierno, incluidos vicefiscales.
De poco le está sirviendo que, por órdenes del entonces gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, el PAN le haya entregado el mando sobre el secretariado ejecutivo del sistema estatal de seguridad pública, que incluye los llamados C-4 y C-5, porque los cargos de mando de esas instancias los están decidiendo desde el Poder Ejecutivo, poniendo en entredicho la presunta autonomía de la fiscalía.
Desde donde esté, seguramente García Cabeza de Vaca, ha de estar echando chispas sobre el michoacano.
Hacia dentro de la misma fiscalía se insiste en que, la docilidad del fiscal para atender las instrucciones que salen desde Palacio de Gobierno, es parte de la negociación para que le permitan una salida decorosa, y sobre todo sin repercusiones legales de por medio, a partir de los últimos días del mes en curso.
En otras palabras, se insiste en que Don Irving ya se va, y por lo tanto no le interesa a quien le pongan en los cargos de mando de la fiscalía. Solo espera cobrar aguinaldo y otras prestaciones de fin de año.
INSOPORTABLE. – En la Secretaría de Bienestar Social (Sebien), la subsecretaria, Dania Itzel Rodríguez Zamarrón, es señalada como la principal represora y ejecutora de violencia laboral contra decenas de burócratas.
Nos dicen que, a la oficina del gobernador, Américo Villarreal Anaya, ya llegaron varias quejas sobre el maltrato que ejerce a los trabajadores, con la evidente tolerancia de la secretaria, Verónica Aguirre de los Santos.
En una de esas y la Sebien podría ser la primera dependencia en cambiar de mandos, sobre todo porque se supone que es el brazo político del gobierno estatal y bajo las actuales condiciones nada más no servirá para hacer política.
Tema por demás preocupante, porque el 2023, pero sobre todo el 2024, son años que tendrán actividad electoral, y Morena requiere sumar y no restar.
La Sebien necesita titulares con bastante sensibilidad humana, con humildad, y sobre todo empáticos con los grupos más vulnerables, requisitos que no reúnen los que están.
ASI ANDAN LAS COSAS.




