Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
La sorpresiva licencia solicitada por la diputada matamorense, Sandra Luz García Guajardo, viene a confirmar la existencia de focos rojos en la bancada del Partido Acción Nacional (PAN).
Aquí habíamos advertido de señales de fractura en el grupo parlamentario blanquiazul, sobre todo porque desde el ala morenista han venido ejecutando una estrategia de persuasión, o seducción, que busca convencer a por lo menos tres diputadas para que se brinquen a la bancada guinda.
Una de esas legisladoras es precisamente García Guajardo.
Para evitar riesgos de que la matamorense entregara la diputación a Morena, desde las jerarquías panistas se le pidió que dejara su curul, y así lo hizo el pasado lunes. Ese día, la Diputación Permanente recibió la solicitud de licencia y la aprobó de inmediato.
En palacio de gobierno saben que no pueden correr el riesgo de perder legisladores, porque de ello depende que sigan manteniendo el control del Congreso del Estado. Si Morena llegara a reunir 24 votos en el Pleno, quedaría en condiciones de recuperar el control de la Junta de Coordinación Política.
Una eventual situación de esa naturaleza sería catastrófico para el panismo tamaulipeco.
Por eso fue tajante la orden de sacar a García Guajardo y de llamar a su suplente, Rubí Córdoba Facundo, quien de paso se convierte en la diputada más joven de la legislatura, con apenas 22 años de edad.
Córdoba asumió formalmente el cargo este martes, igual que Nora Gudelia Hinojosa García, suplente de Imelda Sanmiguel Sánchez.
El problema para el PAN es que hay al menos otras dos diputadas que están coqueteando con Morena, y es muy probable que tan pronto y comience el siguiente periodo ordinario de sesiones cambien de “camiseta”.
El asunto es grave y de alto riesgo para los intereses del panismo tamaulipeco, porque su estrategia es mantener el control del Congreso del Estado hasta el 2024, cuando será renovada la legislatura local.
El plan blanquiazul es ejercer una especie de cogobierno a partir del uno de octubre, en el cual Morena tendría bajo su mando el Poder Ejecutivo y el PAN el de los Poderes Legislativo y Judicial.
Para conseguirlo es prioritario que mantengan la mayoría en el Congreso del Estado, y eso será posible en la medida en que evite que algunos de sus diputados sean seducidos u obligados a irse a Morena.
¿Lo lograrán?
EL RESTO.
NO PASARA. – Los diputados locales fueron llamados a sesión extraordinaria, a celebrarse a partir de las 17 horas de este miércoles.
La agenda legislativa contiene siete dictámenes, pero dos de ellos son los que realmente interesan al PAN: la designación de un magistrado regional del Poder Judicial del Estado, y una reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública, para permitir a la Unidad de Inteligencia Financiera y Económica (UIFE), que vigile todo movimiento financiero del gobierno de Américo Villarreal Anaya, teniendo acceso absoluto al trabajo de la Secretaría de Finanzas.
En razón de ello se espera una sesión bastante conflictiva. Seguramente los morenistas lucharán hasta con las uñas para evitar que ambos dictámenes sean aprobados.
Lamentablemente para Morena, los votos no le alcanzan para frenar esa reforma. El único dictamen que frenarán será el de la designación de Rubén Salas, como magistrado regional del Supremo Tribunal de Justicia. La propuesta del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, no pasará.
¿SABEN ALGO? – La conferencia que dieron, este martes, en la sede del Senado de la República, el panista, César, “El Truko”, Verástegui Ostos, y su abogado Marco Antonio Baños, parece indicar que algo saben sobre la sentencia en relación a la impugnación al resultado de la elección del cinco de junio.
ASI ANDAN LAS COSAS.



