Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
MARCANDO TERRITORIO. – Todavía no lo anuncian formalmente como el próximo secretario general de gobierno, pero el alcalde morenista con licencia, de Río Bravo, Héctor Joel Villegas González, comenzó a actuar como tal.
Este lunes, encabezó una rueda de prensa para arremeter contra el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, a quien acusa de entorpecer el proceso de entrega-recepción, en lo que calificó como un acto de hipocresía política.
Sin embargo, más que denunciar al mandatario en turno, pareciera que, en realidad lo que “El Calabazo” buscó fue mandar una señal de mano dura. Algo así como marcar su territorio.
Aunque leyó su pronunciamiento, lo que siembra la duda de si es de su autoría o se lo redactaron, el riobravense fue bastante duro en sus cuestionamientos a Cabeza de Vaca.
“En conclusión, lo que hemos recibido de la actual administración y del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, ha sido un doble discurso. Hay un evidente desprecio hacia las instituciones y el pueblo de Tamaulipas. En vez de colaboración encontramos todo lo contrario: hostilidad, desinterés y falta de disposición” acusó.
La secretaría general de gobierno es la segunda posición de mayor relevancia y de más responsabilidad política en la estructura gubernamental. Por encima de ella solo está el gobernador.
En esas circunstancias, cabe una pregunta: ¿Podrá “El Calabazo” con la tarea?
Como quiera que sea, habrá que esperar la respuesta que llega de palacio de gobierno a la embestida mediática contra Cabeza de Vaca. Callado no se va a quedar.
¿CRISIS CONSTITUCIONAL? El abogado de Morena, Andrés García Reppert, asegura que, la renuencia del PAN, y particularmente del presidente de la Junta de Coordinación Política, Félix, “El Moyo”, García Aguiar, para acatar la sentencia del Tribunal Electoral Local, acerca de instalar a la última mesa directiva como Diputación Permanente, podría ocasionar “una crisis constitucional “.
Evidentemente, el abogado Repper no está debidamente empapado de la historia del Poder Legislativo, por lo menos la del periodo comprendido de junio del 2021 a la fecha.
Si se hubiera dado unos minutos para indagar lo que ha ocurrido desde aquel mes a la fecha, sabría que no hay riesgo de crisis constitucional, porque la crisis es una realidad desde el año pasado, cuando todavía estaba en funciones la 64 legislatura.
Y es que, la 64 y la actual 65 legislaturas, han hecho lo que han querido con la Constitución. La han pisoteado hasta la saciedad, usándola a su conveniencia para propósitos de grupo y partidistas.
Así, por ejemplo, tan pronto y se supo que Morena había ganado la gubernatura, la bancada panista en la anterior legislatura se dedicó a construir todo un entramado constitucional y legal, con la evidente intención de atar de manos al grupo parlamentario guinda, y por supuesto al gobierno que entrará en funciones el uno de octubre próximo.
A partir de ahí se han cometido todo tipo de abusos y excesos con nuestra constitución, lo cual tiene sumido al Congreso del Estado en un caos legislativo sin precedentes.
Por supuesto que, la semana pasada el PAN llevó las cosas a los extremos al desobedecer, por sus pantalones, una sentencia del Tribunal Electoral que debió cumplir de inmediato, algo que jamás se había visto, y que rompe por completo con el orden constitucional y legal.
¿Qué más caos legislativo que ese quiere García Reppert?
SIN CASTIGO. – Por cierto, el caos legislativo que vive el Congreso del Estado deja al descubierto lagunas o carencias en la constitución y legislación local.
Mientras que, en materia de amparo, por ejemplo, el desacatamiento de una sentencia puede llevar a la destitución, inhabilitación y encarcelamiento de los funcionarios desobedientes, en el ámbito electoral local el máximo castigo para los responsables es una multa.
Seguramente por eso los diputados panistas decidieron no cumplir la resolución de los magistrados electorales locales, porque se dieron cuenta que les salía más barato pagar la sanción monetaria que dejarle a Morena el control del órgano de representación del Congreso en el receso del Pleno legislativo.
Porque ese es el fondo del conflicto: que el PAN no quiere ceder la Diputación Permanente a los morenistas porque desde esa posición le puede hacer mucho daño.
Esperemos que, tomando en cuenta la experiencia, los diputados trabajen una reforma legislativa que prevea, para el futuro, sanciones enérgicas para quienes se mofen de las sentencias de los órganos jurisdiccionales.
ASI ANDAN LAS COSAS.




