Por ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.
Como sucede con muchas leyes, el ordenamiento jurídico que garantiza el derecho a la información pública, la transparencia y protección de datos personales, es una maravilla.
Sin embargo, esa casi perfección de la Ley de Acceso la Información Publica, Transparencia y Protección de Datos Personales, lo es sólo en la letra porque no es coincidente, para nada. con la realidad que vivimos los tamaulipecos.
En la práctica, con todo y su perfección, la ley sigue siendo insuficiente para vencer esas resistencias de los sujetos obligados a transparentar su actuación.
Son demasiados los funcionarios que incumplen, con su obligación legal de transparentar la información pública de su ámbito en sus respectivos sitios de internet, mientras que por otra parte siguen regateando, o negando de plano, la información que les solicitan directamente los ciudadanos.
Bajo esa circunstancia, ¿de que sirve tener una ley perfecta si no se materializa con resultados reales?
Es cierto, las instancias responsables de hacer cumplir la ley y castigar a los funcionarios omisos, u opacos, como el Itait, hacen su esfuerzo en ese propósito, pero el valemadrismo de alcaldes, partidos políticos, y servidores públicos las rebasa.
De acuerdo con datos estadísticos del Itait, que preside Humberto Rangel Vallejo, desde enero del 2020 a junio del 2022, el instituto ha sancionado a 132 servidores públicos que violentaron la ley de la materia.
En conjunto todos esos funcionarios han pagado , (o deberán pagar) de su bolsillo, alrededor de un millón 200 mil pesos en multas. Entre ellos hay de todo, pero destaca el caso de varios alcaldes.
Que bueno que haya tantas y tan duras sanciones para quienes ven la transparencia como letra muerta, pero evidentemente se necesita mucho más que eso para mejorar.
¿Que falta? Lo de siempre: aplicar la norma a rajatabla, sin contemplaciones, y recurriendo al mayor castigo para quienes insisten en pitorrearse de la autoridad.
Aquí hemos dejado constancia de nuestro convencimiento de que, solamente aplicando la ley tal cual, sin medias tintas, es como podremos convertirnos en mejor sociedad.
En el momento en que un gobernador, un alcalde o cualquier sujeto obligado , sin importar nivel o poder jerárquico, entienda que si sigue violando la ley habrá consecuencias reales, en ese momento estaremos en el camino correcto para hacer que la transparencia y el acceso a la información pública y la proteccion de datos personales, sean derechos reales.
La tibieza no tiene cabida. Solo con la dureza de la ley podremos aspirar a acabar con tanta impunidad, y opacidad, por parte de quienes tienen bajo su responsabilidad el ejercicio de los recursos públicos que se originan de los impuestos que usted y yo pagamos.
¿O no?
EL RESTO
¿QUIEN PARA MORENA? .- La dirigencia estatal de Morena estará a cargo de una mujer. Así lo resolvió la comisión nacional de elecciones.
La pregunta es: ¿Quien?
Las apuestas se inclinan por la exdiputado federal y estatal, Olga Sosa Ruiz.
Varios son los factores que favorecen a la tampiqueña, entre los que destacan dos: uno, tiene un amplio respaldo de los liderazgos morenistas en la entidad; y dos, su influencia entre la militancia es bastante sólida.
Por supuesto, hay otros nombres en la lista de prospectos, entre ellos la senadora Lupita Covarrubias y la coordinadora de la bancada de Morena, en el Congreso Local, Úrsula Patricia Salazar Mojica, pero por más amor partidista que tengan, difícilmente dejarán su actual posición para asumir la presidencia del partido.
Porque esa es una de las exigencias para quien quiera ser el dirigente de Morena: debe renunciar a su actual cargo.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.




