Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
“La prospectiva hacia el futuro de la CFE es complicada pues cada año que pasa se gasta más en pensiones y jubilaciones y menos en inversión física”, denunció la organización no gubernamental, “México Evalúa”.
En 2020 el gasto de pensiones y jubilaciones llegó a 46.6 mil millones de pesos, un aumento de 3.5%, su mayor monto histórico. Si bien el gasto de inversión llegó a 45.5 mil millones de pesos, un aumento de 9.7% el gasto total está lejos de sus mejores tiempos. Al mes de noviembre de 2021 la distancia entre la inversión física y las pensiones asciende a 12.1 mil millones de pesos.
Advirtió que, bajo esas condiciones la reforma eléctrica impulsada por la llamada “4T” está condenada al fracaso, porque no prioriza el fortalecimiento de la situación financiera de la CFE, sino lo contrario.
“Sin un gasto que le permita renovar y hacer más eficientes sus plantas de electricidad y sistemas de transmisión, difícilmente tendrá ganancias y seguirá dependiendo de subsidios multimillonarios del Gobierno federal” mencionó.
La ong refirió que, la crisis actual de la CFE ha sido achacada a la reforma energética de Enrique Peña Nieto, la cual permitió la participación de las empresas privadas en la generación de electricidad, no en su venta.
“No obstante, han sido el desmantelamiento sutil de esta reforma y los cambios que ha hecho la presente administración en la empresa los que comenzaron a desestabilizar nuevamente a la empresa, en particular en temas de los gastos laborales y pagos por pensiones” indicó.
Con un gasto de inversión estancado y mayores presiones financieras por el gasto de pensiones, se anticipa una debilidad constante de la empresa estatal.
“Lo que hemos evidenciado aquí es que el rumbo de la reforma eléctrica de la 4T, iniciada en realidad años antes, es preocupante porque no prioriza el fortalecimiento de la situación financiera de la CFE, sino lo contrario. Y el problema es que al ser una empresa del Gobierno, nos toca a todos los mexicanos asumir las pérdidas que genere, porque los ciudadanos financiamos al Gobierno con el pago de nuestros impuestos” mencionó.
Sentenció que lo que se requiere es una reforma que mejore la rentabilidad de la CFE, no que la ignore o incluso la debilite.




