Raymundin, el payaso más querido por los victorenses, recibió una grata sorpresa en la gasolinera del Ocho Carrera Torres, donde labora alegrando el día a los clientes. Su hija lo visito para entregarle su constancia de graduación y agradecerle su apoyo y amor de padre, lo que emociono a los automovilistas que atestiguaron el encuentro. ¡Bien por el cara de calcetín!.



