Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
De acuerdo a lo que estamos viendo, todo indica que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador , hará de las consultas y los foros una de sus herramientas favoritas para la toma de decisiones.
Por lo menos eso es lo que podemos deducir hasta el momento. Para todo quieren hacer una consulta. Lo hacen para la reforma educativa, para recoger propuestas sobre cómo combatir la inseguridad pública, y ahora hasta para buscarle nombre al nuevo acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
No sé a usted pero a mí me parece que están exagerando. En algunos casos la consulta puede ser un buen ejercicio para conocer el sentir de la ciudadanía respecto a un tema en particular, pero hacer consultas para todo es un abuso.
Por ejemplo, ¿Qué caso tiene que nos pregunten sobre el tema del aeropuerto? En mi caso no sé absolutamente nada sobre el tema, por lo que cualquier cosa que opine al respecto resulta intrascendente.
En todo caso, la consulta deberían hacérsela a los expertos en temas de aeronáutica y todas aquellas áreas que tengan relación con la construcción de un aeropuerto. Ellos son los que podrían aportarle algo de provecho al Gobierno.
Uno pensaría que ese afán reiterativo de preguntar para todo antes de decidir no es más que una muestra de inseguridad y temor a equivocarse. Tal vez buscan curarse en salud antes de tiempo ante una eventual equivocación en la toma de decisiones.
La verdad, esta moda de gobierno entrante provoca risa pero también preocupación. No se pueden estar diseñando políticas o tomando decisiones tan importantes para el país en base a lo que opine el colectivo social.
Hay asuntos que deben resolverse con seriedad y con el apoyo de opiniones expertas para que den el resultado esperado.
Por ejemplo, la decisión con respecto a futuro de la reforma educativa debe estar sustentada en datos duros y no en meras opiniones.
Igual ocurre con el tema de la inseguridad pública. El diseño de una estrategia gubernamental para enfrentar la inseguridad pública en el país debe descansar en gente experta y no en lo que digan u opinen aquellos que hemos sido víctimas del delito.
Y digo somos porque el fenómeno también ha dañado el círculo familiar cercano.
Las víctimas del delito lo único que queremos es justicia.
Ojalá y todo eso lo entienda el gobierno entrante. Gobernar es cosa seria y por lo tanto no puede hacerse con consultas patito.
EL RESTO.
El alcalde victorense, Xicoténcatl González Uresti , arranco su mandato a todo tren. Desde el primer minuto de su administración no ha parado.
Qué bueno que así sea. Los victorenses quieren ver a su Presidente Municipal atendiendo personalmente los problemas de la ciudad.
Por ejemplo, ésta semana supervisó directamente las obras para modernizar y dar mantenimiento al sistema de rebombeo de agua para la ciudad.
El desabasto de agua es uno de los problemas que más agobian a los victorenses y siempre será un aliciente para el ciudadano afectado saber que su alcalde comparte su preocupación y se aplica en la búsqueda de alternativas de solución.
ASI ANDAN LAS COSAS.



