Por Redacción Noticentro.
Desde su posición como presidente del Comité Directivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática, (PRD), Alberto Sánchez Neri, ganó, durante el proceso electoral pasado, una regiduría en el Cabildo de Tampico, pero él niega que con ello haya traicionado a la militancia.
“No tuve ventajas como dirigente. Cuando uno cumple con lo que establece la convocatoria no hay ventaja. Simplemente ejercí mi derecho Constitucional a votar y ser votado” señaló.
Hacia dentro del PRD existe una marcada inconformidad entre las bases porque desde hace varios años la dirigencia ha monopolizado las candidaturas a cargo de elección popular.
Otro ejemplo de ello, además del de Sánchez Neri, es el de Lluvia Ortega Maldonado, hermana de Cuitláhuac, exdirigente estatal y exdiputado local.
Lluvia también será regidora en el próximo Cabildo de Tampico, que inicia su ejercicio el uno de octubre.
Pese a ello, Sánchez Neri reitera una y otra vez que “no hay nada ilegal” en la forma en que se definieron las candidaturas.
Reitera que no le dio ventaja para obtener la candidatura a regidor, el hecho de ser Presidente estatal del partido.
El tampiqueño asegura que al PRD le fue bien en la elección del uno de julio, porque de tener siete regidurías ahora tendrá 17.
Sostiene que el partido estará en condiciones de competir en la elección local del 2019, cuando los tamaulipecos irán a las urnas para elegir a 36 diputados locales.
Dijo que actualmente el Secretario General, Raymundo Mora, ejerce la Presidencia estatal del PRD, en espera de que el Consejo Nacional disponga lo necesario para la renovación del Comité Directivo Estatal.
Al respecto, el presidente del Consejo Estatal del PRD, Jorge Valdez Vargas, rechaza que se vayan violentado estatutos del partido o derechos de la militancia al postular a Sánchez Nery como candidato a regidor.
“Hubo una elección interna y ganó la candidatura, igual que la hermana de Cuitláhuac. Ellos cumplieron con lo que establecía la convocatoria” justificó.



