Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
REDES PELIGROSAS.- Todo mundo está de acuerdo en lo peligroso que se han vuelto las redes sociales. A través de ellas se puede cometer toda clase de delitos, incluso hasta homicidios, como quedó demostrado recientemente en Tampico, donde una jovencita embarazada fue enganchada a través del Facebook para ser asesinada, en un fallido intento bestial de robarle a su bebé antes de que naciera.
Sin embargo, a pesar de los riesgos terribles, ni autoridades, ni legisladores y ni la misma sociedad, hacen algo para impulsar un marco jurídico que proteja a los cibernautas.
Desde luego que el más obligado a dar ese paso es el Gobierno y los diputados, pero, o andan entretenidos con otros temas, incluido el electoral, o de plano le sacan al “toro” para evitar allegarse antipatía social.
Esperemos que pronto entiendan las autoridades que por encima de todo , una de sus obligaciones es garantizar la seguridad de los ciudadanos, y en las redes sociales hay tanto peligro que la adopción de medidas es inaplazable.
Ayer, por ejemplo, el diputado presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado, Ciro Hernández Arteaga, le sacó la vuelta a la pregunta de si hay necesidad de legislar en el tema.
Prefirió repetir el mismo exhorto de siempre para que sean los padres quienes cuiden a sus hijos.
FALTISTAS.- Lo dicho: algunos diputados ya encontraron el caminito para cobrar sin trabajar.
Resulta que muchos de ellos han convertido en una costumbre ausentarse de la sesiones ordinarias bajo el mismo argumento de siempre: que andan realizando tareas propias de su función legislativa.
Por supuesto que las verdaderas causas de su inasistencia son otras muy diversas a la que exponen. O andan en la “grilla” partidista o de plano atienden asuntos familiares.
Habría que decir que la Ley sobre la Organización y Funcionamiento Internos del Congreso del Estado, prevén que cuando, sin causa justificada, un diputado no acuda a la sesión ordinaria o a las reuniones de Comisiones, deberá de hacérsele el descuento respectivo en su dieta.
Por supuesto que causa justificada es un término limitado: cuestiones de salud o que reciban una encomienda propia de su función como diputados.
Vale decir que esa disposición fue colocada en la ley precisamente para combatir el ausentismo legislativo, pero está visto que salió “junto con pegado” porque la sanción nunca ha sido aplicada. Ya le diremos quienes son los más faltistas.
LOS MEJOR PAGADOS.- Ahora que el Gobierno del Estado anda en la búsqueda de aspirantes a agente de la Policía Estatal Acreditable, vale decir que los policías tamaulipecos son los segundos mejor pagados del país.
El hecho hay que reconocérselo al gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, quien ha colocado dentro de sus prioridades el dignificar la tarea policial.
Las percepciones de los agentes de Tamaulipas andan hasta un 35 por ciento por arriba del promedio nacional.
Con ello, Tamaulipas es una de las entidades que mejor pagan a sus policías con un promedio de 15, 900 pesos mensuales. Por debajo de nuestra entidad andan Guanajuato con 13 mil 289 pesos; Durango con 13, mil 014 pesos y Baja California Sur con 13 mil pesos.
SUPLENCIA INUTIL.- En Tamaulipas, la figura de Presidente Municipal suplente ha cumplido una mera función decorativa.
De nada ha servido su existencia porque nunca de los nuncas se le ha permitido ocupar el lugar del alcalde titular cuando por alguna razón termina solicitando licencia.
Los alcaldes terminan dejando en su silla al que mejor le garantiza la protección de sus intereses menos a su suplente, violentando con ello disposiciones constitucionales y legales.
Desde luego que ningún partido político ha levantado una sola queja de protesta o ha intentado tapar esa laguna legal, porque a todos les conviene quedarse callados.
Ayer, por ejemplo, el Congreso del Estado eligió a los alcaldes sustitutos de Guerrero y Antiguo Morelos, y en ningún caso el designado fue el Presidente Municipal sustituto.
De ese tamaño es el respeto por la Constitución y la ley que tienen en los Ayuntamientos.
ASI ANDAN LAS COSAS.



