Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
En un país como el nuestro donde las policías gozan de una pésima reputación y desconfianza, ayer cayó como agua fría la resolución emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, (SCJN), mediante la cual abrió la puerta a los agentes de la ley para que inspeccionen a personas y vehículos sin autorización previa de un juez.
El criterio del máximo tribunal constitucional , que avaló las normas del Código Nacional de Procedimientos Penales que permiten inspeccionar a personas y vehículos sin la existencia de una orden judicial previa, fue aprobado por mayoría de votos, lo cual significa que hubo Ministros, (cuatro), que votaron en contra. Pero eso no representa ningún consuelo para los ciudadanos que , en su mayoría, vemos como enemigos peligrosos a nuestros policías.
Bajo esa situación, donde los policías están muy lejos de ser vistos como figuras de respeto y de protección por parte de los mexicanos, creo que la decisión de los Ministros de ampliarles el campo de acción para que cada que se les pegue en gana nos registren en nuestra persona y vehículo, hará que la desconfianza ciudadana se incremente.
Pero no solo eso. Es muy probable que los abusos policiales se “disparen”, porque lamentablemente el actuar de los agentes de autoridad pocas veces es con un propósito bien intencionado.
Eso va a suceder, júrelo. Y es que, si bien es cierto que la resolución de la SCJN condiciona la inspección de personas y vehículos a que sea por la existencia de una sospecha razonable o flagrancia, nadie en su sano juicio cree que los policías se vayan ajustar a tales exigencias.
Lástima, en verdad, que la más alta instancia de justicia, el principal garante de nuestra Constitución, asuma estas posiciones en perjuicio de una sociedad, ya de por si hastiada y agobiada por tanta delincuencia.
Bajo estas circunstancias, habría que preguntarle a los Ministros: ¿Pues de qué lado están?.
EL RESTO.
Aunque es muy probable que de aquí al viernes los registros se vengan en cascada, no deja de ser llamativo que, a tres días de que venza el plazo fijado por la convocatoria, apenas cinco personas hayan mostrado interés en contender por la titularidad de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas, (Codhet).
Aquí hemos insistido en que, durante el dominio priista en las legislaturas, todos los procesos de elección, como el que se dará para nombrar al nuevo Ombusdman tamaulipeco, siempre fueron una simulación. Desde mucho antes se sabía quién iba a ser el afortunado.
Bajo esos antecedentes, es muy probable que sea esa desconfianza lo que este inhibiendo el interés ciudadano por competir por un cargo que para cualquier persona sería un honor obtenerlo.
Esperemos entonces, que ahora que el PAN domina el Congreso del Estado, dignifique su tarea , haciendo transparente y confiable la elección del nuevo Presidente de la Codhet. Ojalá y así sea.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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