Por Salvador Leal Luna.
Era de esperarse, la salida o renuncia del Secretario de Seguridad Pública en Tamaulipas, un tal, Luis Felipe López Castro, porque desde que llego a ese cargo estatal, dijo que la percepción de la seguridad iba mejorando, de ahí, este señor no salió, por eso, hoy deja en una percepción al Estado.
Sin embargo, la cruda realidad es que dejo a Tamaulipas en materia de seguridad en un “indefensión” total, los resultados como secretario dejan mucho que desear e inclusive el Congreso del Estado, pese a que son mayoría panista, nunca quisieron llevarlo a comparecer ante comisiones o pleno, con el fin de que explicara que era para él eso de la percepción.
La inseguridad pública, cala hondo en toda la geografía tamaulipeca, esto todos los sabemos, no se puede tapar el sol con una dedo. Pero en todo ese tiempo que cobro este señor, López Castro como titular de la Secretaría de Seguridad en el Estado, la percepción en esa materia nunca mejoro, dejo al Estado, sin duda en una entidad en indefensión total.
Por lo tanto, hoy este secretario se une a las estadísticas de todos los que han pasado por esa área que desde hace algunos sexenios han quedado a deber y hoy no es la excepción, la inseguridad pública, no federal, aclaro, sino del fuero común esta por las nubes, no se tiene un control, muchos menos inteligencia para de perdido reducir los índices de robos a casas, comercios, ranchos, cristalazos y demás acciones negativas que se cometen en todo el Estado.
Sería conveniente que antes de que se vaya, porque según se sabe va otro trabajo, debe ser investigado o auditado, por su trabajo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública. Aquí el gobierno del Estado al mendo de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, tiene el don o la obligación de hacerlo, porque no es posible que llegue por una puerta y se vaya por esa misma.
Creo que es tiempo que se evalúe el desempeño de los servidores públicos que cobran y bien en Tamaulipas, ya que llegan por designación del ejecutivo en turno y no por exámenes de control y confianza, al menos para estar en ese cargo en Tamaulipas. Así está también el procurador Tamaulipeco, Irving Barrios Mojica, que por cierto las oficinas centrales en Victoria, son un verdadero Partenón.
Veremos quien llega a ese cargo estatal, esperando que sea un tamaulipeco, porque no es posible al menos esta Secretaría, como la Procuraduría de Justicia en la entidad, estén en manos de foráneos. Esto sin duda es una “discriminación” a los tamaulipecos, donde sin duda hay capaces e inteligentes para ocupar esos y otros cargos estatales.
Esperemos que el nuevo no venga también a observar que la percepción de la inseguridad en el Estado va dizque avanzando, como lo expreso en varias ocasiones el ahora ex Secretario de Seguridad Pública, López Castro, sino que le entre de lleno y se quite de miles de familias tamaulipecas el “Jesús” de la boca.
Los delitos del fuero común, repito, no federal, han crecido en Tamaulipas, aquí es donde se debe de actuar con más inteligencia y no que los policías estatales, sean utilizados con otros fines que no sean los del cuidar la seguridad de los habitantes en el Estado, quienes la siguen padeciendo hasta el tuétano de los huesos.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
Correo Electrónico.




