Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
LLOVIENDO SOBRE MOJADO.- De plano, a los productores del sector agropecuario de Tamaulipas cuando no les llueve les llovizna.
Y si no me cree, vea usted: primero, la naturaleza los castigó con una severa sequía de varios meses que arrasó con miles de hectáreas de cultivos y causó la muerte de cientos de cabezas de ganado.
Luego han tenido que padecer las consecuencias del burocratismo con que operan las instancias de gobierno encargadas del diseño y aplicación de las políticas para el campo, que han derivado en un adeudo de subsidios por un monto cercano a los 1200 millones de pesos.
Y para rematar, ahora el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, (Senasica), acaba de declarar a Tamaulipas en cuarentena fitosanitaria por la alta presencia de la plaga conocida como “Dragón Amarillo”, que mata los árboles.
Tan grave es la medida del Senasica que las autoridades locales han preferido postergar su difusión pública, lo cual evidentemente resulta un absurdo .
La cuarentena para Tamaulipas es una desgracia porque impedirá la libre circulación de los cítricos que aquí se producen, lo cual afectara severamente a cerca de 6, 500 citricultores.
Queda claro que los productores de Tamaulipas traen el santo volteado.
JUEGAN CON FUEGO.- Cuentan que los responsables de la administración y mantenimiento de la llamada Torre Bicentenario han subestimado las constantes denuncias sobre el mal estado en que operan algunos de los elevadores.
Pese a que han sido recurrentes los incidentes donde algunos de los aparatos se han quedado atascados peligrosamente, nadie ha movido un dedo para hacer una revisión detallada de las condiciones mecánicas de esa infraestructura.
El hecho es grave, nos dicen, porque los elevadores mueven diariamente a miles de personas, entre burócratas y usuarios que laboran en el edificio más alto de la capital tamaulipeca.
Esperemos que quienes tienen esa tarea de supervisión dentro de su competencia hayan valorado muy bien la situación, porque ante una eventual desgracia no cabrán justificaciones de que, “yo no sabía”, o “a mí nadie me dijo”.
A TEMBLAR.- Aunque han pasado 14 años desde que, Tomás Yarrington Ruvalcaba, dejó de ser Gobernador de Tamaulipas, muchos de quienes colaboraron en su administración deberían estar preocupados.
Y es que, de acuerdo a una nota informativa difundida ayer en medios nacionales, la PGR tiene abierta la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDC5/240/2012, donde testigos protegidos refieren que el exgobernador Yarrington, así como los principales encargados de seguridad en la entidad, apoyaban para dejar pasar la droga por todo el estado, no molestar a los vendedores de droga y avisar sobre los operativos que se iban a practicar.
No se requiere profundizar mucho para saber quiénes deberían estar preocupados por el tema, pero indudablemente que los más intranquilos tendrían que ser quienes encabezaron en ese Gobierno la Procuraduría General de Justicia del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública.
El tema cobra relevancia porque parece inminente la extradición a México de Yarrington, actualmente preso en una cárcel italiana, lo cual podría permitir que se reabran las indagatorias.
Eso sin contar, con que el Gobierno de Estados Unidos insiste en reclamar a Yarrington en calidad de preferente, lo cual complica más las cosas para los temblorosos porque los gringos son más pulcros y precisos a la hora de fincar cargos delictivos.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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