Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
BIEN GANADO.- El desprestigio que arrastran los políticos se lo han ganado a pulso. Para la mayoría de la ciudadanía un político es, sinónimo de mentira, de egocentrismo, de pedantería, y sobre todo de deslealtad.
Pocos son los que se salvan de la quema, y con justa razón.
No puede ser de otra forma cuando hay quienes son capaces de venderle su alma al diablo, (o al Peje), con tal de obtener una candidatura. Sobran nombres para ponerlos de ejemplo, pero le hablare de, Ericka Crespo Castillo, por ser la protagonista de la historia más reciente de infidelidad política.
Le cuento: la maestra Crespo fue diputada local por el Partido Nueva Alianza, (Panal), en la anterior legislatura. Durante los tres años de ejercicio se dijo públicamente orgullosa de los colores y de la ideología del llamado partido turqueza.
Sin embargo, la semana pasada, la maestra anunció públicamente su renuncia al Panal para enfundarse en la camiseta del Movimiento de Regeneración Nacional, (Morena).
Argumenta mil cosas para justificar su chapulineo la ex legisladora, pero obviamente que nadie le cree. La realidad es que, deja el Panal para buscar el cobijo de Morena, con el evidente interés de una candidatura a una diputación federal.
Usted me dará la razón cuando aparezca en la boleta.
LA RAZON DEL DESORDEN.- Lamentable y desafortunada la declaración del delegado de la Secretaría de Gobernación en Tamaulipas, Rabindranath Juárez Mayorquín, cuando anuncia que no habrá acción legal contra los agricultores que, por tercera ocasión, bloquearon la carretera Victoria- Matamoros-Reynosa, delante de San Fernando.
Lo que Don Rabindranath nos está diciendo es que habrá impunidad contra quienes han incurrido abiertamente en delitos del orden federal, como el de ataques a las vías de comunicación, en una acción que ha afectado a miles de automovilistas y ha generado enormes pérdidas económicas.
Alguien debería decirle que, por más legitima que sea la razón de la protesta de los productores, la ley no puede aplicarse a discreción o dependiendo del humor de quienes están obligados a aplicarla. Actuar así es alentar y fomentar el delito.
Precisamente ha sido la impunidad el origen de fondo de la pesadilla delincuencial que tenemos como país, por lo cual resulta absurdo que ahora el delegado de Gobernación nos salga de redentor perdonando culpas a quienes infringen abiertamente la ley.
A ese paso, difícilmente podremos salir del hoyo en que nos tiene sumidos la violencia delincuencial. Entiéndalo, por favor, Don Rabindranath.
FRACASADOS.- Por cierto, los apagafuegos de la Sagarpa fracasaron en su intento por apagar el infiernito que les representa la justa exigencia de miles de agricultores tamaulipecos, sobre el pago de casi 1, 200 millones de subsidios adeudados desde el 2016 y 2017.
Durante casi cinco horas, el Subsecretario de Agricultura, Jorge Narváez; el director de Fomento Agrícola, Santiago Arguello; el director de Aserca, Alejandro Vázquez, y el delegado de Sagarpa, Eduardo Mancilla, intercambiaron propuestas con los líderes de las organizaciones de productores, sin llegar a un acuerdo.
Y aunque al final del encuentro los funcionarios federales salieron a decir que el asunto había quedado zanjado, la verdad es que, de ocho propuestas presentadas por los agricultores, solamente resolvieron dos. El resto se las llevaron para analizarlas en el escritorio.
Los enviados federales recibieron un plazo de 48 horas para dar una respuesta, por lo que, bajo ese escenario la mecha del conflicto agrario sigue encendida. Esa es la verdad.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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