Por Redacción Noticentro.
Entre un 40 y un 50 por ciento de las tierras ejidales han sido vendidas por sus propietarios para emigrar hacia las ciudades en busca de mejores condiciones de vida, aseguró Rosario López Medina, dirigente estatal de la Central Campesina Independiente. (CCI).
“Es tanta la pobreza en los ejidos que mucha gente no ha tenido otra opción que vender o rentar sus parcelas. Otros de plano ya no pudieron sembrar y por eso hay muchas tierras abandonadas” señaló.
Aunque aclaro que las cifras oficiales las debe tener el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, (Inegi), o la Comisión Reguladora para la Tenencia de la Tierra, (Corett), dijo que su organización tiene estimaciones de que casi la mitad de las tierras ejidales han sido vendidas.
“El éxodo hacia las ciudades sigue creciendo porque en el campo a veces no hay ni para comer. La pobreza obliga a muchas familias a ir a las ciudades para buscar cualquier empleo que les permita subsistir” indicó.
Admitió, incluso, que muchas tierras han sido vendidas de forma ilegal porque no se cumplieron con los requisitos de ley para la compra-venta.
La situación más crítica se da en municipios como San Carlos, San Nicolás, Cruillas, Méndez, Burgos, y otros de la zona del altiplano.
“Hay muchos ejidos que ya no tienen gente. Solo quedan unas cuantas familias, y son las de más edad porque para ellas es más difícil migrar” mencionó.
La dirigente campesina considero que los Gobiernos han minimizado el problema, porque no han diseñado alguna estrategia que abra oportunidades de empleo en el campo para con ello arraigar a las familias.
“Hay que encontrar la manera de llevar alternativas de empleo a la zona rural, que no sea exclusivamente la agricultura o ganadería” indicó.




