Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
“No me llamen Doctor. Prefiero que me digan Xico. Soy raza. Soy del pueblo. Así me siento más cómodo”, pide Xicoténcatl González Uresti, en una plática informal con un grupo de periodistas.
El precandidato del PAN a la alcaldía de Victoria, llega puntual a la cita. Viste camisa blanca, desfajada. No refleja el prototipo tradicional del médico. Tampoco parece político.
Luego del saludo obligado, elige la silla central de la mesa para sentarse.
No se trata de una conferencia de prensa o entrevista. La charla se da espontánea. Los temas brincan de uno a otro. A ninguno le saca la vuelta.
“Si quieren almorzamos de una vez” sugiere. Trae hambre.
Mientras el mesero levanta la orden, le pregunto: ¿Cómo visualizas a Ciudad Victoria dentro de pocos años?.
“El gran problema de Victoria es que todos quieren trabajar en Gobierno, y no es posible porque no cabemos todos. Por eso creo que hay que trabajar mucho para abrir otras opciones a los victorenses. Hay que atraer inversiones para generar empleos suficientes y bien pagados. Tenemos que dejar de ver al Gobierno como la única alternativa de empleo” explica.
Dice que Victoria merece un mejor futuro. Por eso, si resulta electo Alcalde buscara impulsar la instalación de empresas y apoyar a las que ya están. Le invertirá más al tema de pavimentación, pero no solo en el casco de la ciudad sino también en las colonias.
Llevará arte, cultura y zumba a todas las colonias. Hay que reordenar el transporte urbano porque sus rutas son obsoletas.
¿Haberse enfundado en la camiseta del PAN no es traicionar a los 30 mil victorenses que le dieron su voto como candidato independiente en el 2016?, le cuestiono. Hace una pausa. Reflexiona la respuesta y la suelta: “Para nada les estoy fallando. Estoy seguro de que esas mismas gentes van a votar por mí. Hubo dos gentes que se fueron de mi equipo pero fue porque los maicearon con dinero”.
Confiesa que competir como independiente es complicado, porque no tiene la misma infraestructura que un partido y nadie lo quiere apoyar con financiamiento por temor a represalias.
Xico no entra en detalles, pero asegura que sí el PRI le hubiera ofrecido la candidatura no la hubiera tomado.
Admite que tiene muchos amigos priistas , lo cual posiblemente le critique la sociedad, pero aunque se lo critiquen no va a renunciar a esas amistades.
“He apoyado a los últimos cinco alcaldes pero nunca recibí un beneficio personal. Lo hice sin interés, por amistad auténtica. Por eso no tengo porque desvincularme de nadie” señala.
El precandidato tampoco evade la pregunta sobre la presunta enemistad que tiene con Arturo Soto, el Subsecretario de Gobierno.
“Yo no tengo enemigos. No conozco el ego. No tengo rencores. A mi Soto no me hizo nada. De hecho ya se sumó a mi proyecto por invitación del partido. Hemos tenido reuniones muy buenas” dice.
Cuenta que en su juventud practicó el box. Un día le toco competir contra su mejor amigo quien se resistía a pelear por la amistad que tenían. Al final acepto.
“Nos dimos una putiza pero terminamos abrazados” relata.
Niega que su partido o “alguien” haya negociado desde ahora su triunfo con el PRI.
“Que yo esté enterado, no. Negociación conmigo, ninguna. Con el partido no lo creo. Con alguien más, no lo sé” refiere.
Sobre el problema de inseguridad que agobia a Victoria, explica que, aunque muchos lo critican , no irá contra la gente mala.
“Voy por la gente buena, porque es dándole empleo y becas a los jóvenes como evitaremos que se vayan para allá ( con los malos). La guerra contra el crimen no se resuelve ni con armas o inteligencia, sino cuidando a nuestros jóvenes” argumenta.
Antes de retirarse, aclara que seguirá usando su caballo en la ciudad, “porque ya revise la ley y hasta ahorita nadie me lo impide”.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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