Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
Que la dirección de Tránsito Municipal en Ciudad Victoria es una porquería, no es ningún secreto.
Sin embargo, que lo diga y admita el propio director de la corporación, es algo que merece destacarse.
Es una nota que debería ganar los titulares de todos los periódicos porque no es común que un funcionario, como Ariel López Talamantes, salga con valentía a denunciar públicamente la enorme corrupción que prevalece en la corporación, pero sobre todo que señale directamente a quienes la fomentan.
La verdad, pocas veces, o casi nunca, nos encontramos con una joya como ésta, por lo que vale la pena que se difunda, sobre todo porque mal haríamos en dejar solo a Don Ariel.
El director de Tránsito en Victoria explotó porque, al menos seis funcionarios de primer nivel, de la administración municipal que encabeza, Oscar Almaraz Smer, se vienen dedicando a cancelar las multas que aplican los agentes a automovilistas infractores.
Tan grave está la situación que el hombre amaga con dejar el cargo, porque dice no estar dispuesto a formar parte de una corporación donde impera la porquería y en una ciudad donde prevalece el influyentismo.
“Me voy, yo no quiero estar dentro de la porquería, no puedo estar aplicando el reglamento a un ciudadano común y a otros no porque son influyentes” sentenció.
“Aquí todos son influyentes, no muestran charola, lo que hacen luego luego es hablar por teléfono con sus padrinos y luego me hablan a mi o al subdirector operativo, y no nos prestamos, pero por ahí hay otra persona que sí se presta y ya la tenemos identificada, y lo más seguro es que se ponga a disposición de recursos humanos porque confianza ya no la tiene” añadió.
Y tiene mucha razón Don Ariel: no es válido, ni justo ni ético, que a unos automovilistas se les deje caer todo el peso del reglamento con las multas, mientras que a otros se las perdonan porque es pariente, amigo, o amigo del amigo de algún funcionario picudo.
Desde luego que vamos a esperar la reacción del alcalde Oscar Almaraz Smer. De acuerdo al dicho del Jefe vial, ya fue enterado del asunto.
Si los victorenses tenemos un alcalde verdaderamente comprometido con su tarea y dispuesto a combatir la corrupción, debe proceder de inmediato a cesar a quienes, desde el poder de su cargo, se han dedicado a perdonar infractores.
A la vez debe hacer un reconocimiento público a su director de Tránsito, y ponerlo como ejemplo para el resto de sus colaboradores, porque con media docena como él, el Gobierno municipal de Victoria sería ejemplo nacional.
Por lo contrario, si se queda callado, o le hace al sordomudo con la denuncia de su jefe de Tránsito, estará admitiendo su complicidad con aquellos que son señalados como los promotores de la corrupción.
EL RESTO.
Todo apunta a que , efectivamente, Oscar Almaraz Smer, será respaldado por el PRI para que busque la reelección en la alcaldía de Victoria.
Eso nos obliga a preguntarnos: ¿le perdonarán los victorenses que haya sido el tesorero del gobierno de, Eugenio Hernández Flores, donde se escribió la mayor historia de corrupción en Tamaulipas?.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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