Por Salvador Leal Luna.
Sin duda que la llegada del zar carnal del gober de nombre, Javier Castro Ormaechea, como el Zar Anticorrupción en Tamaulipas, sin duda, se le subieron los humos del cargo, porque al querer ser entrevistado ayer, luego de estar presente en una conferencia en el auditorio del Congreso del Estado, simplemente se negó usando como pretexto una llamada del celular.
Esta prepotencia con qué se conduce este funcionario público, debe ser castigada por su amigo el gobernador del Estado, porque reusarse a declarar a los medios, es porque, su padrino lo protege y esto no debe ser así.
Otro punto que se observó de este zar del gober es que trae escolta particular, una persona que debe estar protegiendo a los tamaulipecos y no funcionarios prepotentes como este señor de tal nombre llamado, Javier Castro.
Necesario que alguien lo baje de la nube que anda, ya que desde que fue nombrado como Zar Anticorrupción pocas declaraciones da a la prensa, esto repito es conducirse con prepotencia o en su caso, no quiere que se le hagan preguntas incomodas, sino sean de color de rosa, como su piel.
En fin, esperemos que alguien le diga que deje esa soberbia y prepotencia como hasta hoy se ha conducido este sujeto de marras de Javier Castro Ormaechea, porque han sido ya en varias ocasiones que deja a los medios con la palabra en la boca, no se detiene, sigue caminado, como si tuviera ganas de ir al baño.
Desde que tomó protesta como el Zar Anticorrupción en Tamaulipas, se ha olvidado que es un servidor público, el área no es privada del gobierno, para manejarse como él diga, debe de informar de lo que hace, pese a que su amigo, para este año 2018, no le haya asignado presupuesto para trabajar en esa dependencia estatal.
Anteriormente, había escrito sobre esa falta de recursos, hoy hablo de su falta de educación, principalmente para atender a los medios. Espero que como titular no se conduzca igual de prepotente con sus trabajadores y más aún con quien denuncia un caso de corrupción.
También, como zar carnal del gober, no ha informado a nadie, del porqué no se le asignaron recursos económicos para trabajar este año, esa sería una de las preguntas que se le haría, no se le iba a preguntar si va renunciar para buscar un cargo de elección popular, trabajos que hoy están de moda.
Hasta, el momento, este sujeto a dejado mucho desear como servidor público, porque esta para servir, no para servirse. Pero su ego personal de prepotencia, lo lleva en su sangre azul, se escabulle como si debiera algo.
Su obligación es transparentar y rendir cuentas de sus acciones como funcionario público, sino de lo contrario, el Poder Legislativo por medio de la comisión Anticorrupción y Participación Ciudadana que preside, Carlos Alberto García González, como la de Transparencia y Acceso a la Información Pública al mando de Nohemí Estrella Leal y de Justicia a cargo de Teresa Aguilar Gutiérrez, lo deben de invitar a comparecer, ya sea a comisiones legislativas o al Pleno del Congreso.
Creo que es urgente que lo hagan, con el fin de conocer más del trabajo de este sujeto de marras, llamado el Zar Anticorrupción en Tamaulipas, el nombre resalta; es decir el cargo, pero lástima que el titular de esa área, se conduzca con soberbia y prepotencia. Qué Vergüenza.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
Correo Electrónico.




