Por Redacción Noticentro.
Los reos que escapen de los Centros de Ejecución de Sanciones, (Cedes), de Tamaulipas, serán castigados hasta con tres años de prisión, misma pena que se les impondrá a los familiares que les ayuden.
Así lo establece una reforma al Código Penal de Tamaulipas, aprobada el pasado miércoles por el Congreso del Estado.
La acción legislativa, promovida por el grupo parlamentario del PRI, modifica el artículo 162 y deroga el 163.
El diputado Alejandro Etienne Llano, explicó que la reforma es importante por dos razones: una, porque durante los últimos años las fugas de reos se han incrementado, y dos, porque el Código Penal no contemplaba castigo para los prisioneros que escaparan ni para los familiares que les prestaran ayuda.
Solo había sanción para los reos cuando cometieran la evasión con otros presos o que utilizaran violencia para ello.
El numeral 162 establecía que : “Al preso que se fugue no se le aplicará sanción alguna, sino cuando obre de concierto con otro u otros presos y se fugue alguno de ellos, o ejerciere violencia en las personas o en las cosas, en cuyo caso se le impondrá la sanción de seis meses a tres años de prisión. (…)”.
Mientras que el artículo 163 excluía de responsabilidad a los familiares: “No se impondrá sanción a los ascendientes, descendientes, cónyuge, concubina, concubinario, hermanos y parientes por afinidad hasta el segundo grado del prófugo, excepto en el caso que hayan favorecido la fuga por medio de la violencia en las personas o en las cosas. (…)”
Con la reforma, la redacción del artículo 162 señala que : “Al preso que se fugue, se le impondrá de seis meses a tres años de prisión; esta pena se incrementará en un tercio cuando la persona obre de concierto con otra u otras personas privadas de su libertad y se fugue alguna de ellas o ejerciere violencia en las personas o en las cosas”.
En relación al numeral 163, los legisladores optaron por eliminarlo.
El dictamen, avalado por unanimidad de votos, refiere que la adecuación a la normatividad penal de Tamaulipas es importante ante la vulnerabilidad que registran los reclusorios del país, incluidos los denominados de máxima seguridad.




