Por Redacción Noticentro.
El Pleno del Congreso del Estado aprobó una reforma a la Constitución Política local para darle reconocimiento pleno a la autonomía de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, (UAT).
A propuesta del gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, fue reformado el párrafo primero del artículo 143 Bis de la Carta Magna del Estado.
La nueva redacción del citado numeral establece que: “La Universidad Autónoma de Tamaulipas es un órgano autónomo reconocido por esta Constitución, se considera la máxima institución de educación superior y de posgrado del Estado, la cual realizará sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo a los principios constitucionales en materia de educación, respetando la libertad de cátedra e investigación, así como de libre examen y discusión de las ideas. Gozará de independencia para gobernarse, expedir su normatividad interna y nombrar a sus autoridades, personal docente, administrativo y contralor”.
La acción legislativa surgió luego de que, en el anterior periodo ordinario de sesiones, a propuesta del mismo Ejecutivo, como parte del Sistema Estatal Anticorrupción, se intentó designar un Contralor interno para la máxima Casa de Estudios.
Durante la discusión de aquella iniciativa, algunos diputados como el priista, Rafael González Benavides, advirtieron que aprobar una disposición de ese tipo violentaría la autonomía de la UAT y daría origen a una controversia Constitucional.
Como consecuencia, la acción legislativa terminó desechada.
Sin embargo, para dejar plenamente protegida la autonomía de la UAT, el gobernador Cabeza de Vaca presentó una iniciativa de reforma a la Constitución local, que fue avalada por unanimidad de votos durante la sesión extraordinaria.
“La iniciativa tiene a bien enderezar y dotar a la Universidad Autónoma de Tamaulipas del reconocimiento de su autonomía, como ya lo venía ejerciendo tiempo atrás” detalló el promovente.
Y expuso las razones: “se puede observar que efectivamente la Universidad Autónoma de Tamaulipas se encuentra sujeta a la fiscalización por parte de la Entidad que le brindó los recursos, en este caso, del Estado de Tamaulipas, empero dicha circunstancia no supera el derecho constitucional a la educación, y a que las universidades públicas gocen de la autonomía, es por esta razón que no se le brinda la atribución al Congreso Local para imponerle un Órgano de Control Interno, si no solo de exigirle la rendición de cuentas, permitiéndole en todo momento a la Universidad que haga uso de su facultad de autoregularse y autogobernarse, pero cumpliendo con la fiscalización y rendición de cuentas correspondientes”.
La acción legislativa precisó, además, que “la Universidad Autónoma de Tamaulipas, nunca perderá su facultad de autonomía, así como para autonormarse y autogobernarse, siempre y cuando cumpla con las leyes de fiscalización y rendición de cuentas, no habiendo cabida para la intromisión a su libertad de autogobierne”.



