TEXAS, EU
La máxima prioridad en las tareas de rescate puestas en marcha por el paso del huracán «Harvey» -ahora tormenta tropical- por Texas y Louisiana, Estados Unidos, es salvar vidas, dijo hoy el presidente de ese país, Donald Trump.
El mandatario y el vicepresidente, Mike Pence, celebraron hoy una reunión de gabinete para analizar la situación.
En este contexto, el jefe de la Casa Blanca dijo que espera que todas las dependencias del Gobierno apoyen los esfuerzos en Texas y Louisiana, según un comunicado oficial. Trump también le recordó a su equipo que «el mayor impacto de esta tormenta tendrá lugar en los próximos días con fuertes lluvias e inundaciones».
“Harvey”, el huracán de mayor fuerza que tocó territorio estadunidense en 12 años, ha dejado ciudades devastadas en la costa este del estado de Texas y la amenaza de precipitaciones torrenciales que podrían causar «dramáticas inundaciones» con una altura de hasta 1.3 metros.
Nuestra principal preocupación sigue siendo unas inundaciones dramáticas», dijo hoy el gobernador texano, Greg Abbott, en una rueda de prensa en Austin (Texas), desde donde se está coordinando la respuesta al ciclón.
Según explicó Abott, “Harvey” ya ha dejado inundaciones de hasta medio metro de altura en la ciudad costera de Corpus Christi y concentraciones de hasta 40 centímetros de altura en Houston, zonas ya saturadas por el agua y que podrían llegar a registrar inundaciones de 1.3 metros de altura.
Precisamente, entre las ciudades con mayor riesgo de inundaciones se encuentra Houston, la cuarta más grande de Estados Unidos con una población de dos millones de personas y donde las autoridades activaron la alerta por tornados e inundaciones ante la posibilidad de que las lluvias desborden los ríos que atraviesan la urbe.
Frente a esa amenaza, tres prisiones del sur de Houston tuvieron que evacuar a sus 4 mil 500 reclusos y trasladarlos en autobús a otras cárceles, informó en un comunicado el Departamento de Justicia Criminal de Texas (TDCJ).
Mientras la amenaza de lluvias y tornados se cierne sobre Texas, algunas ciudades tratan de recuperarse del impacto del huracán, que tocó tierra el viernes sobre las 22:00 hora local (03.00 GMT del sábado) con una potencia de categoría 4 en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de 5.
Según el Centro Nacional de Huracanes (CNH), en las últimas horas, “Harvey” se ha debilitado a tormenta tropical al registrar vientos sostenidos de 100 kilómetros por hora, muy inferiores a las corrientes de 215 kilómetros por hora con las que llegó este viernes a Estados Unidos.



