Luego de la elección interna que el PRI de Tamaulipas, llevo a cabo, donde salió electo, Sergio Guajardo Maldonado como presidente sustituto del Comité Directivo Estatal del Tricolor, se espera que lo saque de la “modorra” a ese PRI que dejo el sujeto de marras de Egidio Torre Cantú, porque no es sólo el instituto político, sino la fracción priista en el Congreso del Estado, que están dormidos en sus laureles.
La tarea, no será fácil, si el nuevo pastor del PRI no se pone de las pilas, porque desde el pasado cinco de junio del 2016, este partido el PRI esta sordo, mudo y ciego, por no decir que muerto políticamente, la derrota los orillo a esa modorra, donde se espera que Sergio Guajardo se la quite, bueno si su padrino político lo deja.
Tiene muchos frentes que enfrentar, viene una elección federal y local, donde no sabemos si de las presidencias municipales que tiene ganadas, alguna se va reelegir; es decir alcaldes o alcaldesas, los demás candidatos a diputados federales y senadores, es otra historia, hay muchos tiradores, pero con poco trabajo político.
También se espera que rompa con ese compromiso que existe entre Egidio y Cabeza de Vaca, porque a más de un año donde este dizque priista entrego el PRI y el poder político al PAN, el PRI a cargo de Aida Zulema Flores Peña, se encargó de ese silencio sepulcral que ha existido desde ese entonces, no le ha tirado al gobierno ni con un pétalo de rosas.
Lo mismo, sucede en el Poder Legislativo de Tamaulipas, donde la fracción priista que está compuesta por 11, perdón por 10 diputados locales, porque uno, me refiero Moisés Balderas, este sujeto esta comprado y enamorado del señor, Francisco Javier Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, todas las iniciativas del PAN las ha votado a favor y las del PRI en contra. Así están las cosas en esa bancada, Sergio Guajardo Maldonado.
Sin duda que este sujeto de marras que cobra como legislador que por cierto es un cero a la izquierda, defiende más los interese de Cabeza de Vaca que los de su partido, hoy necesita un escarmiento o expulsarlo del partido, se considera un “traidor” dentro del PRI, todo por ser también de Reynosa.
Ante ello, ni el coordinador de la fracción, Alejandro Etienne, como la ex presidenta interina del PRI, Aida Zulema Flores Peña, han hecho nada para sancionar este diputado que esconde una mano, pero cobra con la otra más de 100 mil pesos mensuales, sólo para votar a favor del Partido Acción Nacional.
En fin, Sergio Guajardo, tiene como dije líneas arriba, una serie de frentes que afrontar, lidiar como torero, debido a que la situación interna del partido, hoy no es nada fácil, esta vez los priistas están viendo a su partido, no como eso, sino como una fuente de salvación económica, muchos y muchas están ahí porque no tienen trabajo, tienen deudas y buscan estar bajo las prerrogativas de su partido. Eso se vio en el pasado consejo político estatal del PRI, donde salió electo, el ex diputado local, Sergio Guajardo Maldonado.
Esperemos también que los colores, no los del PRI, estos están más devaluados que nada, sino el caqui y el blanco no los vayan marear, porque vivir de los muertos, no es saludable, porque si viviera Rodolfo Torre y viera que su hermano, entrego al PAN el poder y el PRI, sin duda se volvía a morir, pero de vergüenza.
Sin duda que, Guajardo Maldonado, tendrá que nadar contra corriente, los grupos internos del partido, no sólo le van a pedir, sino a exigir cuentas claras, han sido muchos menospreciados y esto a muchos priistas les ha afectado, se han quedado en la indefensión que es lo peor del caso.
Por lo tanto, sí tienen nuevo pastor priista, pero deberá de obedecer a los intereses que lo llevaron hasta ahí, antes de tomar cualquier decisión, porque el grupo identificado con Egidio Torre Cantú, fue pieza clave para que ganara, los colores los delataron. En fin, veremos de que esta hecho, Guajardo Maldonado.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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