Por Redacción Noticentro.
¡Cuidado!: jugarle una broma a las corporaciones de auxilio con una llamada telefónica, que las movilice inútilmente, podría costarle al responsable una pena de prisión que va de los tres a los siete años.
La fracción tercera del artículo 172 del Código Penal del Estado, señala que: comete el delito de ataques a las vías de comunicación y utilización indebida de los sistemas de auxilio a la población, “el que dolosamente solicite un servicio a los sistemas estatales o municipales de comunicación de auxilio a la población, que impida o cause un perjuicio o trastorno que afecten el buen funcionamiento de dichos sistemas”.
A su vez, el numeral 173 contempla penas de tres a siete años de prisión y multa de 30 a 50 días de salario mínimo para los responsables de esa conducta ilícita.
Incluso establece una agravante: “si la conducta tiene por objeto evadir la persecución o desempeño de las fuerzas armadas o de las instituciones de seguridad pública, la pena será de cuatro a ocho años de prisión y multa de cincuenta a cien días de salario ”.
Sin embargo, pese a la dureza de la sanción que contempla el ordenamiento punitivo del Estado, y aun cuando son miles las llamadas en falso que reciben las corporaciones de auxilio y de seguridad pública, el Estado prácticamente no aplica el castigo.
Una investigación periodística con agentes del Ministerio Público y Jueces de primera instancia penal, revela que no hay un solo proceso por esa modalidad del delito de ataques a las vías de comunicación y utilización indebida de los sistemas de auxilio a la población.
Los representantes sociales revelan que, la ausencia de denuncias se da por diferentes razones, sobre todo porque muchas de las llamadas falsas se hacen desde celulares que no tienen registro de propietarios, porque son adquiridos en tiendas de conveniencia y en consecuencia son difíciles de rastrear.
Otro situación que limita a la autoridad es que muchas de las llamadas son hechas por menores de edad, incluso niños.
“Es un delito que se persigue de oficio pero lo complicado está en identificar a quien hace la llamada porque en muchas ocasiones no hay forma de lograrlo” indicó un Juez.
Durante los últimos días, en Ciudad Victoria se ha incrementado el número de llamadas de broma a las corporaciones de auxilio. Algunas son para reportar la existencia de presuntos artefactos explosivos en edificios públicos, y otras para denunciar supuestos accidentes automovilísticos con víctimas fatales.
Una llamada en falso implica perdidas económicas en la movilización de las unidades de auxilio, pero además pone en grave riesgo a los mismos socorristas y policías por la rapidez con que intentan llegar al lugar de los hechos.
De acuerdo con fuentes del Centro de Control, Comando, Cómputo y Comunicaciones, (C-4), en Tamaulipas se registran mensualmente entre 20 mil y 30 mil llamadas falsas.
El 80 o 90 por ciento de las alertas son hechas por niños, por lo que en esos casos lo único que se hace es hablar con los padres de familia para evitar que la conducta se repita.



