Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas, (UAT), está próxima a vivir un proceso de elección para designar al sustituto de, Enrique Etienne Pérez del Rio, en la Rectoría.
El proceso en si será mero protocolo porque está definido que el nuevo Rector lo sea, José Andrés Suárez Hernández, actual Secretario de Gestión Social y Servicios Escolares.
Luego entonces, traer el tema a este espacio no lo es tanto para abordar el asunto sucesorio porque es algo de lo que ya se ha escrito, en abundancia, y sería ocioso repetir lo que todo mundo sabe respecto a quien será el próximo responsable de la máxima Casa de Estudios.
La intención es, en realidad, hablar de lo que se ha hecho y de lo que falta por hacer.
Como orgulloso egresado de la UAT , pero sobre todo como tamaulipeco que, desde el espacio periodístico, ha seguido de cerca la evolución permanente de la Universidad , déjeme y le digo que ha sido precisamente en los últimos años cuando la institución ha logrado sus mayores avances.
Uno de los principales logros hacia dentro de la UAT ha sido, sin duda, acabar con los grupos porriles que, durante muchos años, mantuvieron a la Casa de Estudios secuestrada y sujeta a prácticas viciadas que la desprestigiaron enormemente.
Esos grupos saquearon a la UAT y frenaron su desarrollo porque lo último que les importaba era mejorar la calidad de la educación en ella impartida.
Era tanto el descrédito de la UAT que, hasta hace algunos años, decirse alumno o egresado de ella daba pena. Hoy , ya no es así porque la universidad tiene espacios privilegiados en las calificadoras nacionales y ha formado una enorme camada de profesionistas que brillan en el ámbito nacional con lo cual le dan prestigio.
Hoy, afortunadamente los porros son cosa del pasado.
Al rector, Etienne Pérez del Río, hay que reconocerle también los esfuerzos que hizo para acabar con vicios bastante arraigados en la mayoría de las facultades o Unidades Académicas.
Quizá habrá que seguir trabajando en ese tema, pero mucho se avanzó en reducir el ausentismo de los catedráticos y en prohibir que los docentes titulares dejaran a cargo de sus grupos a los llamados “adjuntos”, que muchas veces eran improvisados, sin experiencia ni conocimientos de la materia que impartían.
Como le decía, falta mucho por hacer pero el avance de la UAT es innegable.
Se requiere, sobre todo, que haya un rediseño de los planes de estudios de todas las carreras para garantizar la formación de profesionistas de calidad.
Es urgente desterrar del todo esa creencia popular de que, en la UAT toda carrera es facilita, y ponerle fin a ese mito de que “para titularte basta con que no te mueras”.
EL RESTO.
HACIA DENTRO de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado, se ubica a Marisa Quintanilla de la Garza, como la inminente próxima Subsecretaria de Ejecución de Sanciones y Reinserción Social, el área responsable de los penales que muchos han despreciado por lo peligroso del encargo.
El problema está en que, una simple googleada arroja información demasiado comprometedora. Por ejemplo, en septiembre del 2013, presuntamente fue cesada como directora del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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