Por Redacción Noticentro
El divorcio dejó de ser un juicio tortuoso y desgastante en lo emocional y económico porque actualmente el procedimiento para desbaratar el vínculo legal del matrimonio requiere apenas de un promedio de 15 días mientras que anteriormente había asuntos que tardaban hasta tres o cuatro años.
En ello coincidieron Jueces en materia familiar consultados sobre el tema, quienes detallaron que la simplificación del proceso se debe al surgimiento, hace aproximadamente tres años, de la figura del divorcio incausado.
El divorcio incausado es aquel donde basta la voluntad de uno de los cónyuges para disolver el matrimonio. Se denomina incausado debido a la ausencia de causas que lo justifiquen pues se presenta sin necesidad de motivo alguno.
“Basta que quien promueva diga que ya no quiere estar casado” detalló el Juez Primero en materia familiar en Ciudad Victoria, Luis Gerardo Uvalle Loperena.
Admitió que, el divorcio incausado es una herramienta jurídica valiosa y ventajosa porque acorta los tiempos procesales para el rompimiento del vínculo patrimonial, lo cual reduce los costos emocionales y económicos.
“El ahorro en gasto es tanto para el justiciable como para el mismo Poder Judicial” indicó.
Hasta hace tres años, cuando todavía prevalecía la figura del divorcio necesario en el que quien promovía debía acreditar las causas por las que quería disolver el vínculo matrimonial, los juicios tardaban hasta cuatro años desde el momento en que se presentaba la demanda hasta que se obtenía una sentencia firme.
Otros Jueces consideran que el divorcio incausado protege la integridad física y psicológica de los hijos, porque eran quienes más sufrían por el conflicto legal entre los padres durante el tiempo que duraba el proceso.
“En muchos casos los cónyuges usaban a los niños como armas legales lo cual terminaba causándoles mucho daño emocional” detalló uno de los Juzgadores.
Para el Poder Judicial del Estado la figura del divorcio sin causa también lo beneficia, porque ese tipo de juicios ocupan el segundo lugar en la carga de trabajo de los Juzgados Familiares.
“Los tres asuntos de más incidencia en un Juzgado Familiar son: los juicios por alimentos; los divorcios, y los juicios intestamentarios” indicó.
Los Jueces consultados rechazaron que el divorcio incausado pueda alentar un mayor rompimiento de familias, porque la crisis que se vive en las parejas tiene orígenes multifactoriales.
“Por lo general, cuando una pareja promueve un divorcio es porque de plano no hay nada qué hacer para evitarlo” refirieron.




