Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
Desde sus inicios, en 2008, la sospecha y la opacidad han cobijado a la concesión que el Ayuntamiento de Victoria le entregó a la empresa “Victoria- Meters”, para la aplicación de un cobro por el estacionamiento de la vía pública a través de los llamados parquímetros” en la capital tamaulipeca.
Nunca hubo ni ha habido claridad tanto en la identidad de los propietarios de la concesionaria como en el monto que la empresa le entrega al Ayuntamiento, como parte del 35 por ciento que le corresponde según lo establecido en el contrato.
La vox populi, alimentada con filtraciones hechas desde adentro del mismo PRI, sostiene que los auténticos propietarios de “Victoria-Meters” , y en consecuencia beneficiarios del multimillonario negocio de los parquímetros, son el exdirigente estatal del tricolor, Ricardo Gamundi Rosas, y quien fuera delegado del mismo partido, Salomón Rosas.
El contrato se firmó cuando Gamundi cogobernaba a Tamaulipas al lado de Eugenio Hernández Flores y su palabra era ley, por lo que no le fue difícil que el entonces alcalde, Arturo Diez Gutiérrez, manipulara al Cabildo para armar un contrato que les garantizara el usufructo de la vía pública durante un periodo de 15 años.
Sin embargo, esa versión ha quedado en un rumor porque la misma autoridad municipal se ha encargado de ocultar la identidad de los dueños de la concesionaria.
Por todo ello, resulta destacable la decisión del regidor por el Partido Verde Ecologista de México, (PVEM), Fernando Arizpe, de solicitarle al Cabildo local la cancelación del contrato a “Victoria-Meters”, para que sea el mismo Municipio quien se encargue de la operación de los parquímetros.
Arizpe anunció que, durante ésta semana formalizara su petición por considerar que el contrato que cedió la concesión a “Victoria-Meters” estuvo plagado de irregularidades.
Además, los 80 mil pesos mensuales que la empresa entrega al Ayuntamiento como la parte proporcional de los ingresos a que quedó obligada, es una verdadera limosna porque sus ganancias van mucho más allá de lo que reporta la concesionaria.
Esa es otra irregularidad en el contrato porque no hay transparencia en los ingresos de “Victoria-Meters”. Eso significa que ella puede reportar ingresos por 200 mil pesos mensuales pero igual la cifra puede ser del doble o triple.
Arizpe , quien evidentemente se dio a la tarea de estudiar a detalle cada punto y coma del contrato de concesión, asegura, además, que hay personajes interesados en mantener intocable la concesión a pesar del mundo de inconsistencias e irregularidades con que opera.
Habrá que ver hasta donde hay voluntad política para tocar este asunto. Podemos entender que antes no había quien se atreviera a desafiar el poder de los jerarcas tricolores porque muchos de ellos se beneficiaban del negociazo de los parquímetros, pero ahora las condiciones son otras, muy diferentes.
Sin bien es cierto, el Ayuntamiento sigue gobernado por un priista, Oscar Almaraz Smer, contemporáneo de Gamundi y Rosas, también lo es que hay una administración panista que ha ondeado con insistencia la bandera contra la corrupción.
Esperemos entonces que fructifique la lucha de Arizpe. En ello va el interés económico de los victorenses. En lugar de que los ingresos por parquímetros se vayan a las cuentas bancarias de dos o tres personajes, lo ideal sería que esos recursos sirvieran para resolver tantos problemas que enfrenta nuestra Capital.
Uno de ellos lo dañado de sus calles.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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