Por Redacción Noticentro.
Con todo y el endurecimiento de la política migratoria del Gobierno de Estados Unidos, para una gran parte del sector campesino de Tamaulipas la única alternativa que le están dejando para sobrevivir es ir en busca del llamado “sueño americano”, advirtió Gabriel Anaya Fernández.
El dirigente campesino del sur del Estado dijo que, las erróneas políticas públicas del Gobierno han agravado severamente la pobreza en el campo, principalmente porque cada año reducen más el presupuesto para el sector como si lo que quisieran fuera “asfixiarlo”.
Por esa razón, mencionó, aunque se pensaría que la gente deje de migrar al vecino país obligada por los severos controles migratorios de Estados Unidos, la realidad es otra muy distinta.
“Eso no va a suceder. Mientras haya tanta pobreza en el campo la gente se seguirá yendo a Estados Unidos porque es la única alternativa que tiene. Sobrevivir económicamente en el campo cada vez es más difícil porque los costos de producción van a la alza , los precios están muy bajos y cada vez el Gobierno regatea más los apoyos” indicó.
Dijo que el Gobierno no ha valorado el riesgo de esta política hostigante hacia el campo, porque el país podría entrar en una severa crisis de escasez de alimentos que lo llevaría a depender más del extranjero.
“Eso significa una incongruencia que no entendemos porque resulta más caro comprar los alimentos en el extranjero que producirlos en el país. En realidad no le están dando al campo la importancia que se merece como pilar alimentario de México” mencionó.
El otro riesgo es que a la vuelta de pocos años tampoco haya quien haga producir las tierras porque las nuevas generaciones no quieren quedarse en el medio rural precisamente por el poco atractivo económico que tiene el dedicarse a la agricultura y ganadería.
“Bajo esa circunstancia, los actuales campesinos cada vez se hacen más viejos y dentro de pocos años no habrá quien los sustituya. Será entonces cuando el Gobierno se dará cuenta de que no hay quien siembre las tierras” indicó.
De hecho, dijo , suman miles las tierras abandonadas en Tamaulipas porque sus dueños no tienen capacidad económica para hacerlas producir, lo cual se suma a una gran superficie ejidal que está rentada o ha sido vendida.




