No es que éste en contra de esta tradición o cultura más que centenaria en México y en Tamaulipas, pero por seguridad de todos, se debe de evitar tronar cuetes en las calles de cualquier municipio o en los ejidos, en estas épocas de navidad o fin de año.
Urgente que las autoridades federales, estatales y municipales, tomen cartas en el asunto, luego de que no es sólo cuidar la integridad física de quienes truenan esos artefactos, sino los patrimonios de sus propias familias, como pueden ser casas o unidades automotrices que debido a esos cuetes pierde todo.
Sé que puedo ofender con este comentario, pero hoy las ciudades, como los ejidos de muchos municipios quedan chicos con tamaños cuetes que cimbran las calles, las casas, edificios, alarmas de unidades automotrices, pero sobre todo violentan los derechos de las personas, como también de los propios animales, tanto de los que viven la calle, como las mascotas de las casas.
También se puede decir que se perjudica la economía de quienes se dedican a la venta de estos artefactos que son tradicionales, pero creo conveniente que deben ser regulados, debido a que existen cohetones que dañan la salud de las personas y que además los truenen en las calles, que si bien es cierto, son públicas, no son para tronar ese tipo de cuetes que lastiman los oídos de los ciudadanos y repito de los animales.
Hable de regular, creo que me quedo corto, sino que se deben de evitar estos aparatos que ya se comienzan a vender en esos mentados lugares regulados. Pero sin lugar a dudas hoy en día son un verdadero peligro para todos y que a muchos ciudadanos no les importa los vecinos, como tampoco a quienes tienen animales en sus casas.
Esperemos que los tres órdenes de gobierno tomen cartas en el asunto y comiencen a dar información sobre todo que las calles de las ciudades son para circular y las banquetas para caminar, no para tronar cuetes y más aún de la basura que dejan en esas vías comunicación.
Aquí también la dirección o coordinación estatal de Protección Civil, como las municipales deben de elaborar información con el propósito de evitar que se truenen cuentes en las calles, debido a que representan un severo riesgo, no para quienes los hacen o los venden, sino para quienes los compran y los truenan, como para muchas familias que tienen que soportar los estruendos de esos aparatos.
La regulación de la venta se ha hecho, pero el problema no es ese, sino cuando son usados, estos repito dañan la salud de muchas personas, ya que no respeta edades; es decir recién nacidos, niños, jóvenes y adultos, así como los propios animales que también tienen derecho, como los tenemos los humanos. A los dueños que venden estos cuetes o cohetones, como a las propias autoridades no les importa la vida de los demás, les interesan los permisos y los recursos económicos que pagan por ellos.
Esperemos que a las autoridades antes señaladas, una vez que haya una denuncia contra las personas que están tronando esos artefactos vengan a callarlos o retirarles la mercancía, porque están poniendo en peligro la vida de ellos y de los demás, así como los patrimonios de ellos y de los demás.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
Correo Electrónico.
[email protected]




