Por Redacción Noticentro.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), exigió poner un alto al hostigamiento y acoso sexual en las administraciones públicas de los tres órdenes de Gobierno.
“El hostigamiento y el acoso sexual son expresiones de violencia de género que produce consecuencias negativas y discriminatorias, sobre todo cuando ocurren al amparo de las relaciones de poder asimétricas” señaló el organismo defensor de la dignidad de los mexicanos.
Pidió no asumir como algo normal el hecho de que las mujeres tengan que enfrentar entornos laborales adversos en los que sufren discriminación y violencias.
“Estas problemáticas deben ser visibilizadas, reconocidas y atendidas, a efecto de que la diferencia de géneros deje de ser un factor determinante en el acceso al empleo y las posibilidades de desarrollo laboral que tenga cada persona” sentenció.
En ese sentido, refirió que la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres es una asignatura pendiente, ya que aún aspiramos a que las mujeres encuentren en sus lugares de trabajo un entorno de respeto a sus personas, donde puedan desarrollar sus capacidades, sin discriminación derivada de prejuicios, estereotipos y estigmas, o ser víctimas de hostigamiento y acoso sexual u otros tipos de violencias.
En México las mujeres participan 36% menos que los hombres en la población económicamente activa, al ser víctimas de situaciones como las descritas.
Por esas razones debe asumirse como causa común de autoridades y sociedad el emprender acciones tendentes a incidir en la solución del problema de género, propiciando un cambio y una nueva cultura basada en la equidad entre hombres y mujeres, para que no se quede en meras declaraciones.
“Los años nos han demostrado que las declaraciones y los compromisos en favor de la igualdad no logran, por sí solos, que la misma se materialice” advirtió.
A pesar de estar tipificados como delitos, el hostigamiento y el acoso sexual prácticamente no son denunciados en Tamaulipas.
Agentes del Ministerio Público consultados consideran que las víctimas no denuncian por temor a ser exhibidas, para evitar represalias laborales, o porque de plano no confían en que el responsable sea castigado.



