Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
La lujosa suburban plateada, con matrícula WTK-7169 , se estacionó, a las 09:06 horas de éste lunes, frente al acceso principal de la escuela primaria, “Cámara Nacional de Comercio”, de la colonia “José López Portillo.
Frente a las miradas expectantes de decenas de personas, atrás de ella llegaron corriendo al menos cuatro hombres con guayabera y un chaleco, bajo el que intentaban, sin conseguirlo, ocultar sus armas. Tomaron posiciones estratégicas.
Luego de unos segundos, frente a la mirada atenta de los guardias de seguridad, la puerta del copiloto se abrió primero y bajó el gobernador, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, mientras que de los asientos traseros descendió su esposa, Mariana Gómez, y otros colaboradores.
El mandatario no vistió la tradicional camisa azul panista, con los cuernos impresos en su lado izquierdo. Esta vez usó una camisa blanca con el nuevo logotipo del Gobierno del Estado.
El evento a desarrollarse en la primaria “Canaco”, obligaba al cambio en la vestimenta. Era la inauguración de la Semana Nacional de Salud, y el tema exigía el uso de prendas blancas.
En su recorrido hacia el templete instalado para las autoridades asistentes, el Gobernador fue interceptado por una mujer que le hizo dos cuestionamientos inentendibles para los reporteros.
“Ese es un tema que está en el Congreso” contesto Cabeza de Vaca a su interlocutora, quien se rezago desanimada: “solo quería hacerle esas dos preguntas”, se dijo a sí misma, en voz alta.
Otras mujeres, priistas de siempre, consiguieron la foto con el panista.
“Me la mandas. Esa foto vale millones” , pedía a alguien una mujer rellenita, que se felicitaba a sí misma por su hazaña.
Ya en el templete, el mandatario escucho el discurso insípido de la Secretaria de Salud, Lidia Madero, quien da la impresión de que anda extraviada en su encomienda.
Luego, toco turno a la presidenta del DIF estatal, Mariana Gómez, su esposa, para inaugurar los trabajos.
El gobernador y sus acompañantes atestiguaron la aplicación de dosis de vacunas a pequeños “voluntarios”.
Ya desde el micrófono, el mandatario exhorto a los tamaulipecos a proteger la salud de quienes más queremos: los niños.
“La petición que les hago es de que llevemos a nuestros niños a vacunar. La mejor manera de frenar una enfermedad es la prevención” alertó.
Cabeza de Vaca y su comitiva se dieron tiempo para presenciar una obra de teatro protagonizada por niños, con la que se buscó destacar la importancia de la vacunación.
Mientras los pequeños divertían a los presentes, un guardia llegó apresurado a la puerta principal para ordenarle al conserje, que “de voladita”, se fuera a abrir el acceso trasera.
“Déjame la puerta abierta pero pon a alguien a cuidar” exigió el escolta. Se notaba preocupado.
Ya al final se entendió porque la prisa de abrir la puerta trasera: el Gobernador saldría por ahí. No se fue por donde llegó.
Los reporteros tuvieron que correr en busca de la entrevista. Antes de abordar su Suburban, Cabeza de Vaca, les respondió sus preguntas. Hasta el momento, los periodistas han tenido facilidad para el cumplimiento de su tarea.
El cambio de estilo en el ejercicio del poder público comienza a notarse.
ASI ANDAN LAS COSAS.


