CIUDAD DE MÉXICO
El futbol para Ricardo La Volpe tiene esos matices que pueden fundir a un equipo cuando busca un campeonato.
Con toda su experiencia, el argentino entiende la presión a la que está sometido para entregar buenas cuentas de aquí a diciembre.
“Tengo muy claro que, al menos, tengo que meter a la final al América, de Liga o de Copa, sino las cosas van a empezar a explotar”.
Sin destemplarse y aún con la ilusión de triunfar en un equipo grande, La Volpe acepta que los jugadores han mostrado profesionalismo y obediencia a todos sus consejos.
Encapsulado en el trabajo y apretando el acelerador para que lo más rápido posible su estilo se note en las Águilas, aceptó que tiene que corregir algunos detalles.
“Por ejemplo, eso de que me falta manejar mejor al jugador es cierto, pero eso se trabaja. Cuando en la vida no te salen las cosas tienes que intentarlo de nuevo”.
La Volpe no se siente contra las cuerdas por la exigencia de su nuevo equipo, pues cree que es normal que el América quiera campeonatos en el año del centenario.
“Tengo gente de experiencia y tendré un buen equipo en la liguilla, mi equipo de trabajo lo está haciendo muy bien, por lo que no vemos sólo a corto plazo, sino también en el Mundial de Clubes”, sentenció.
APOYO TOTAL
El presidente deportivo del América tiene millones de motivos para creer que no erró con la contratación de La Volpe. Sobre todo, porque sus objetivos no han cambiado según revela Ricardo Peláez.
“Tenemos tres objetivos en puerta y La Volpe lo sabe. Primero es clasificar a la liguilla, después seguir vivos en la Copa hasta donde se pueda y por último hacer un digno papel en el Mundial de Clubes”.
Es decir, reitera que aunque hayan cambiado en el banquillo técnico, las aspiraciones siguen siendo las mismas y en estas coinciden con lo que busca La Volpe.
“Hay un compromiso firmado por todos los jugadores de que acabaremos en la parte alta de la tabla. Conseguiremos el pase a la Libertadores y afrontaremos el nuevo reto con mucha ilusión”.
La Volpe quiso llevar en su momento a Rafael Puente Jr. como auxiliar, pero Ricardo Peláez lo prohibió por su pasado en Chivas.




