Por Redacción Noticentro.
Como fábulas urbanas calificó el presidente del Colegio de Notarios de Victoria, Gerardo Ramírez Alcalá, las versiones que aseguran que fedatarios públicos, en complicidad con la delincuencia, han despojado de sus propiedades a gran cantidad de personas.
Entrevistado en relación al pronunciamiento que hizo el gobernador, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, en su mensaje de toma de protesta, cuando dijo que “no puede haber borrón y cuenta nueva cuando existen Notarios Públicos que escrituraron propiedades a terceras personas sin consentimiento de los legítimos propietarios”, Ramírez señaló que son tantos los candados legales que resulta imposible un hecho de esa naturaleza.
“Por eso digo que son fábulas urbanas de la gente, pero el Gobernador al escuchar el clamor de ellos se lo cree” indicó.
Recordó que en 2008 fue reformado el Código Civil de Tamaulipas y se creó la Ley del Notariado; la Ley del Registro Público y la Ley contra el Lavado de Dinero.
Bajo esa adecuación del marco normativo, los Notarios Públicos quedaron obligados a darle vista a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada , (Seido), y a la Unidad Especializada contra el Lavado de Dinero, acerca de cualquier operación de compra-venta de inmuebles.
En razón de ello, dijo, los Notarios tienen la obligación de reportar a esas instancias , cada quince días, todas las operaciones de las que den fe.
“Cuando me dices: voy a comprar esta casa, primero investigo que seas el dueño; que no la tengas embargada; que no esté hipotecada; que no pese sobre ella ningún gravamen, y además le aviso al Gobierno de que voy a hacer la escritura y que tú vas a comprar.
“El Gobierno revisa la propiedad, y a través de un certificado de prioridad que cuesta 730 pesos, me autoriza a hacer la escritura. Pero hay más: yo te exijo que como comprador pagues, a través de transferencia electrónica, porque es la manera en que daré vista de esa operación a la Seido y a la Unidad contra el Lavado de Dinero ” detalló.
Si el Notario Público incumple esos requisitos no solo puede perder el Fiat sino que corre el riesgo de enfrentar un proceso penal.
“Entonces, con esos tres candados, dime ¿Quién de los Notarios puede ser pillo” indicó.
Y añadió: “si te llevan amarrado conmigo o ante cualquier Notario, van a pegar en piedra porque tengo que hacer esos avisos de que te hablo. Entonces, con esas características, insisto que lo que se diga son fabulas urbanas, incluso provenientes de la misma delincuencia”.
Ramírez Alcalá dijo que, de todas formas, cualquier ciudadano que se sienta agraviado puede acudir ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, para presentar una denuncia contra el Notario Público que considere responsable.
En el caso del Gobernador, recordó que tiene la facultad para suspender o retirarle el Fiat a un Notario cuando incurra en irregularidades en el desempeño de sus funciones, lo cual obviamente debe ser sustentado y fundamentado en atención al principio de inocencia.
“Son tantos los candados que contempla la ley que resulta imposible escriturar irregularmente. Lo que sucede es que muchas personas culpan al Notario porque piensan que una escritura se hizo de manera irregular cuando por lo general siempre hay una explicación o justificación legal” reiteró



