Por Redacción Noticentro.
Con pancartas conteniendo leyendas como, “busquen al culpable, no lo fabriquen”, o, “”están pagando justos por pecadores”, familiares y compañeros de los dos policías estatales acusados del homicidio de un joven en Tula, exigieron a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), y al Poder Judicial, no dejarse influenciar por presiones sociales o políticas.
Poco antes de las 13 horas de éste martes, los manifestantes se colocaron en plantón frente al edificio del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, a unos metros de la Sala de Juicio Oral, donde Conrado Martínez Ramírez y José Angel Martínez Ochoa, intentaban probar ante un Magistrado, las violaciones procesales de que presuntamente han sido víctimas desde que fueron detenidos.
Los agentes de Fuerza Tamaulipas están vinculados a proceso por homicidio calificado y abuso de autoridad, en agravio de Cristian de Jesús Reyna Ortiz, a quien presuntamente dieron muerte de un balazo calibre 223, durante una persecución ocurrida la madrugada del 20 de agosto en Tula.
De acuerdo con la imputación del agente del Ministerio Público de Tula, Martínez Ramírez y Martínez Ochoa, junto con ocho policías más, dispararon contra una camioneta Dakota en la que viajaban la víctima y un grupo de amigos.
Los familiares de los detenidos, argumentan que no fueron estos quienes causaron la muerte del joven.
“El joven murió por un disparo pero hay dos detenidos. Eso es ilógico” dijo una joven que portaba una pancarta con la leyenda: “Dos detenidos un solo disparo”.
Los manifestantes señalaron que las autoridades se están dejando presionar por familiares y amigos del joven fallecido.
“Hay incluso mano política en esto. Por eso exigimos que el Juez y el Magistrado resuelvan sin presiones sociales ni políticas” indicó una señora.
Durante la protesta, agentes de la Policía Estatal Preventiva se mantuvieron a la expectativa.


