Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
El seis de mayo del 2015, el Congreso del Estado aprobó reformas a diversas disposiciones de la Ley del Transporte Público. El objetivo, era “modernizar y eficientar el servicio”.
La acción legislativa, se dijo, nació de un amplio análisis en el que quedó clara la urgencia de darle a los tamaulipecos un transporte público de calidad.
No era la primera reforma hecha con ese propósito, pero a más de un año de distancia resulta evidente que el fracaso se repitió. Nuevamente, todo lo plasmado en la ley quedó solo en buenas intenciones.
De esa manera, tenemos dos realidades en ese rubro: en una, somos poseedores de una ley casi perfecta, que debería garantizarnos a los tamaulipecos un servicio de primer mundo, pero en la otra, lo que en verdad tenemos es un transporte de lastima, indigno.
Por todo ello, una de las prioridades para el Gobierno que encabezara , a partir del uno de octubre, el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca, será precisamente esa: darnos a los tamaulipecos el transporte público que merecemos.
Es una tarea que más que inversión requerirá de voluntad y valor para aplicar la ley. Eso fue lo que provocó el fracaso de la actual y anteriores administraciones estatales: el miedo a imponerle a los concesionarios las disposiciones legales.
Un ejemplo de ese temor, lo acaba de dar el Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, (Seduma) , Humberto René Salinas Treviño, cuando declara que hay dos mil concesiones en activo que deberían estar canceladas porque sus titulares han incumplido con las exigencias normativas en la materia.
¿Por qué no las canceló desde ahora la Seduma? Salinas tendrá su respuesta pero queda claro que hay un temor a aplicar la ley.
De hecho, en algunas ocasiones, el mismo funcionario argumento que Tamaulipas se quedaría sin transporte público si el Gobierno se decidiera a aplicarle la ley a los concesionarios. Optaron por cerrar los ojos a tantas infracciones a la ley y lo que lograron con ello fue solamente hacer más severo el desorden y la anarquía.
Por eso deberemos cruzar los dedos para que al Gobierno que llega no le tiemble la mano al momento de sujetar a la ley a quienes prestan el servicio. Por encima de los intereses de grupos y organizaciones transportistas deberá estar el interés de la sociedad.
EL RESTO.
FRENTE Al silencio oficial, la especulación se convierte en un recurso de uso más recurrente con respecto a la conformación del próximo gabinete de Gobierno.
Este fin de semana circuló una nueva lista de personajes que presuntamente ocuparán las primeras carteras en el equipo del panista, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Desmenuzar la lista sería un ejercicio estéril porque finalmente nada hay que sustente la veracidad de la misma.
LAS CARRETERAS de Tamaulipas están hechas un desastre. Existen tramos donde transitar a alta velocidad es un reto a la muerte.
El asunto cobra mayor gravedad porque ya se dijo que para el 2017 habrá menos recursos públicos para el mantenimiento carretero.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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