CIUDAD DE MÉXICO.
En un final dramático, en tanda de penales, Neymar se plantó frente al balón y concretó la última pena máxima para que Brasil se corone campeón olímpico por primera vez en la historia.
Tras el empate 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, y sin hacerse daño en tiempos extra, Brasil consagra la proeza y se cuelga la medalla de oro ante Alemania, selección que hace dos años los humilló a nivel mayor con una goleada de 7-1 en el Mundial de 2014.




