Por Redacción Noticentro.
Un brote de la plaga conocida como “Cancro de los Cítricos”, en un área de Brownsville, Texas, mantiene en alerta a las autoridades fitosanitarias de ambos países y de Tamaulipas, por la amenaza que representa la enfermedad para las poco más de 40 mil hectáreas citrícolas de la entidad.
Ricardo Sepúlveda Cantú, presidente del Comité Estatal de Sanidad Vegetal, dijo que aunque la plaga solamente ha sido detectada en árboles de traspatio , no se descarta el riesgo de que pueda llegar a la zona centro y sur del estado porque el virus se propaga por el aire.
La plaga es un virus que entra en los árboles y los mata. Se manifiesta con el amarillamiento de las hojas y el acorchamiento de los frutos.
“A la fecha han sido sacrificados 125 árboles en traspatios de Brownsville. De cualquier manera mantenemos una campaña permanente para reducir el riesgo de que la plaga llegue a las huertas comerciales” indicó.
Detalló que desde 1947 no ocurría un brote de “Cancro de los Cítricos” en Texas. En aquel año fue erradicada por completo la enfermedad, hasta ahora que resurgió.
“Solamente tenía presencia en Florida pero ahora reapareció en Texas, y por eso estamos intensificando el monitoreo” indicó.
Una ventaja, dijo, es que en los municipios fronterizos de Tamaulipas casi no hay huertas comerciales, porque la zona citrícola se localiza en Padilla, Hidalgo, Guémes, Victoria y Llera.
La plaga se suma a la amenaza que enfrenta la citricultura de Tamaulipas con “El Dragón Amarillo”, que es una enfermedad mortal para los árboles.
Respecto a ésta, el pasado lunes inicio un programa de fumigación de 22 mil hectáreas citrícolas de la zona centro del estado, tanto del sector social como privado.
El propósito es atacar el silido infectivo, que tiene alta presencia en la entidad, y que es el transmisor de la enfermedad.
Actualmente, en Tamaulipas solo han sido detectados tres árboles con la plaga en huertas comerciales, los cuales fueron destruidos de inmediato para evitar el avance de la plaga.
“El Dragón Amarillo”, es la peor plaga a la que se enfrenta la citricultura. En entidades y países donde ha tenido presencia ha arrasado con miles de hectáreas citrícolas.



