Por Chantal Martínez Díaz.
A pesar de los avances en materia de combate a la inseguridad en Tamaulipas, las autoridades hasta ahora le quedan a deber a la ciudadanía, declaró el diputado local panista, Javier Garza de Coss.
Explicó que hasta ahora no se ha escatimado en el tema del presupuesto para seguridad y el gobierno se ha sobre endeudado para recuperar la paz en la entidad; sin embargo, hasta ahora sigue siendo el primer reclamo que será heredado a la siguiente administración.
Añadió que es “en lo que se ha invertido en los últimos años, no se ha escatimado y no se ha visto reflejado un resultado como se quisiera”
De acuerdo con el duodécimo levantamiento de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) realizada por el INEGI, durante este mes de junio, el 73.36 por ciento de los tamaulipecos de Reynosa, Tampico y Nuevo Laredo, determinaron que en sus ciudades se vive inseguros, lo que signfica un tres por ciento por encima de la media nacional.
Y aunque esas ciudades de la entidad no figuran como las más riesgosas del país, según el INEGI en ellas existe la sensación de inseguridad por temor al delito basado en vivencias como el haber sido testigos de hechos delictivos, lo que ha hecho hacer cambiar las rutinas o hábitos de la población, así como la percepción que se tiene sobre el desempeño de la policía.
Los resultados de la ENSU revelan que, durante el segundo trimestre de 2016, la proporción de la población que mencionó haber visto o escuchado conductas delictivas o antisociales en los alrededores de su vivienda, fueron: consumo de alcohol en las calles (65.6%), robos o asaltos (61.9%) y vandalismo (54.6%), venta o consumo de drogas (38.3 %), bandas violentas o pandillerismo (37%) y disparos frecuentes con armas (29.5%), sin considerar los temas del crimen organizado.




