Por Redacción Noticentro.
Los cuatro Centros de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios (Cbtis), que operan en Ciudad Victoria, atienden entre un 60 y 70 por ciento de los alumnos que egresan de las secundarias, afirmó Humberto Salvador Meléndez Porras.
El director del Cbtis 119, dijo que la alta matricula se debe principalmente a la calidad de la educación que imparten esas instituciones.
“De acuerdo con estimaciones oficiales, el universo de egresados de las secundarias en la zona de Victoria es de entre 4,500 y cinco mil alumnos por año, de los cuales entre un 60 y un 70 por ciento ingresan a los Cbtis. Eso es una muestra clara del prestigio que tienen estas instituciones” detalló.
En el caso del Cbtis 119, cada semestre recibe un promedio de 850 a 900 alumnos en tanto que los egresos suman alrededor de 750.
Los restantes 150 que no terminan su bachillerato es porque desertan en algún momento, generalmente por problemas de reprobación o desánimo.
Dijo que el modelo de estudio del Cbtis permite que un egresado cuente con habilidades en alguna disciplina, de acuerdo con la especialidad que haya cursado, lo que le da la oportunidad de conseguir un empleo bien pagado en caso de que no pueda o no desee seguir estudiando una carrera profesional.
“Ese es otro factor que motiva a las familias a inscribir a sus hijos en los Cbtis y no en una preparatoria normal” detalló.
Cada Cbtis tiene especialidades diferentes por lo que los alumnos deciden a cual ingresar en base a su proyecto de carrera. Al Cbtis 119 llegan los alumnos que desean cursar alguna carrera de Ingeniería o Informática.
“De hecho nosotros somos el semillero del Tecnológico Regional de Victoria. La mayoría de quienes egresan de aquí terminan allá. Para eso cursaron alguna de las especialidades que tenemos como son construcción, reparación de equipos de cómputo, programación, entre otras” mencionó.
Meléndez Porras, quien precisamente es egresado del Cbtis 119, cuya dirección ocupa desde febrero pasado, aseguró que la institución que dirige es la que menos índice de reprobación tiene.
Para lograrlo, se implementó una estrategia en tres fases que incluye el seguimiento a los alumnos que obtienen bajas calificaciones, impartiéndoles diariamente una clase de asesoría para que se regularicen.
Cuando el alumno se ausenta de clases se llama a los padres de familia para informarlo de ello, y en caso de presentar problemas de conducta se les proporciona orientación psicológica.
Respecto a los maestros, cuando faltan a dar clases se asigna un sustituto para evitar que los alumnos se queden sin atención.
“Eso nos ha dado muy buenos resultados porque prácticamente no tenemos alumnos reprobados” señaló.




