Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
“En mi Gobierno no habrá odios ni rencores”, ha dicho con insistencia, después del cinco de junio, el Gobernador electo, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Incluso, el panista ha dejado abierta la invitación para que todas las fuerzas políticas, incluido el PRI de los buenos, se sumen a la tarea del rescate de Tamaulipas.
Sin duda, ha sido un mensaje visto con muy buenos ojos por los tamaulipecos.
Pero, ¿y la prensa? ¿Cuál será su relación con la nueva administración estatal? Hasta el momento, Cabeza de Vaca nada ha dicho formalmente al respecto.
Y la precisión de formalmente se hace porque, en lo informal el Gobernador y algunos de sus colaboradores han mandado mensajes que dejan entrever un cierto resentimiento contra la prensa tamaulipeca.
Pareciera que los cabecistas ven como enemigos a los periodistas. De hecho, cuando uno entra a las redes sociales de personajes cercanos al Gobernador electo, encuentra memes satanizando a algunos reporteros a quienes acusan de haber sido aliados del PRI.
Por lo pronto, han transcurrido 15 días desde el cinco de junio y el mandatario electo no se ha dado un espacio para reunirse con los comunicadores de Tamaulipas.
Cuando ocasionalmente los reporteros lo han encontrado en la calle o en restaurantes, rechaza cualquier entrevista: “busquen a Paco García”, ha sido su respuesta.
Y esa es una mala señal aquí y en China.
Por eso la pregunta: ¿Cuál va a ser su relación con la prensa?.
En lo personal, no reclamo un trato privilegiado por la calidad de periodista. No habría razón para ello porque el comunicador es solo un ciudadano más del conglomerado social. Quien suponga que , por su calidad de reportero merece “trato especial”, anda perdido.
Lo que sí reclamo del nuevo Gobierno, que inicia funciones el uno de octubre, es que sea un Gobierno que respete el trabajo de los comunicadores.
Que no haya revanchismos o venganzas cuando, como parte del ejercicio periodístico, se publiquen hechos que incomoden a la administración estatal. Que entiendan que esa es parte de la responsabilidad de los periodistas: informarle a la sociedad lo que sus Gobernantes hacen mal.
Esperemos que aquello de “Gobernaré sin odios ni rencores”, también alcance a quienes ejercemos el periodismo.
EL RESTO.
POR LO pronto, el Gobernador electo ha mostrado una actitud de sencillez y humildad en su relación con la ciudadanía.
Este viernes reciente, Cabeza de Vaca, su esposa Mariana y su amigo y colaborador, Miguel Mansur, almorzaron en el restaurante “La Especial”, en la Capital del Estado.
Al terminar, el panista se dio tiempo para tomarse fotografías con todos los que se lo pidieron. Incluso, ingreso a la cocina del negocio para saludar a todos los empleados.
Esperemos que esa sea una constante en los siguientes seis años.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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