Por Redacción Noticentro.
La desintegración familiar y la deserción escolar son dos de los principales factores que detonan la delincuencia juvenil, por lo cual las políticas públicas deben ir encaminadas a atacarlos, afirmó el Magistrado del Poder Judicial de Tamaulipas, Pedro Lara Mendiola.
Por ejemplo, dijo, es necesario generar alternativas de educación, de cultura y de deporte para reducir el riesgo de que los adolescentes y jóvenes caigan en la tentación de implicarse en el delito, pero además deben impulsarse acciones que eviten el rompimiento de las familias.
El titular de la Sala de Justicia para Adolescentes señaló que la prevención es la mejor manera de combatir el delito, sobre todo entre los jóvenes, por lo cual es importante que los Gobiernos rediseñen sus políticas públicas en ese tema.
“El problema delictivo no consiste solamente en la comisión del hecho. Existen políticas internacionales que marcan directrices en prevención del delito como son mejorar la participación de la educación; hacer mayor la participación ciudadana y de los padres, y sobre todo desarrollar políticas públicas de prevención del delito” menciono.
Atender esas directrices es importante porque es la mejor forma de reducir la incidencia delictiva.
Dijo que un alto porcentaje de jóvenes que delinquen provienen de familias desintegradas, lo que deja claro que se trata de un factor de alto riesgo delincuencial.
Se mostró preocupado además de que los adolescentes y jóvenes están mostrando preferencia por delitos ligados a la delincuencia organizada, como el secuestro, halconeo y narcomenudeo aunque eso no significa que sean los delitos de mayor incidencia.
“No se están incrementando los delitos. Lo que digo es que las actividades de los adolescentes y jóvenes se están dirigiendo a delitos de alto impacto vinculados con la delincuencia organizada y eso ocurre sobre todo en las ciudades de mayor índice poblacional” detalló.
Los delitos que ocupan los primeros lugares de la estadística son el robo y lesiones.




