Por Redacción Noticentro.
El pulgón amarillo es una plaga que llegó a Tamaulipas para quedarse por lo que los agricultores no tienen otra alternativa que aprender a controlarlo para que no dañe el cultivo del sorgo, informó Víctor Maya.
El miembro del Instituto de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, (Inifap), en Río Bravo, recordó que en 2013, cuando el insecto apareció por primera vez en Tamaulipas, se generó temor entre los productores porque se pensaba que la plaga devastaría las siembras.
Sin embargo, dijo, a la vuelta de tres años, se ha logrado diseñar un paquete tecnológico que bien aplicado permite controlar la plaga.
“El pulgón es un insecto difícil de matar porque está protegido por las hojas por lo que tuvimos que buscar un insecticida que penetrara la planta. Además nos dedicamos a producir insectos benéficos como crisopas, catarinas y otros y al mismo tiempo diseñamos una semilla tratada y resistente y eliminamos los hospederos” mencionó.
De esa manera, dijo, en el 2014 las pérdidas fueron mínimas en comparación al 2013, cuando sumaron 200 mil las hectáreas siniestradas por la plaga.
“Incluso en el 2014 logramos una cosecha record de 3.5 millones de toneladas de sorgo” señaló.
Dijo que en el 2015 el pulgón amarillo fue prácticamente controlado en su totalidad.
“Lo único que requieren los productores de sorgo es atender el programa de control recomendado para evitar que la plaga les cause daños. Si no quieres resentir perdidas deben aplicar las recomendaciones de la autoridad” mencionó.
Y añadió: “es importante también que después de una cosecha haya limpia de las parcelas para evitar que el pulgón tenga alimento porque es un insecto que se reproduce rápidamente” refirió.
Por ejemplo, están prohibidas las socas, que eran de fabricación común con los sobrantes de cada cosecha.




