Por Redacción Noticentro.
En el inicio de la temporada de calor, la Secretaría de Salud hizo un llamado a los padres de familia para que extremen precauciones con los niños menores de cinco años, trasladándolos a un centro hospitalario ante los primeros síntomas de deshidratación.
El titular de la Jurisdicción Sanitaria en Ciudad Victoria, Moisés Saldivar Aguilar, dijo que lo anterior es importante porque se prevé un repunte en enfermedades relacionadas con las altas temperaturas, entre ellas la deshidratación, las gastroenteritis y el llamado “golpe de calor”.
“La recomendación entonces es que tan pronto detecten en el niño síntomas de deshidratación lo lleven a un hospital. Son muy evidentes los indicios de un menor deshidratado porque se le aprecia la mollera hundida, la conjuntiva seca, es decir que el niño llora pero no hay lágrimas y padece diarrea” refirió.
Y añadió: “los padres no deben esperar demasiado tiempo para llevar al niño a recibir atención médica porque puede ser fatal”.
Lo primero que se debe hacer con el infante es rehidratarlo, suministrándole agua suficiente o con alguna bebida que contenga electrolitos, sobre todo el llamado suero vida oral.
El funcionario recomendó también no exponer demasiado al sol a los infantes y adultos mayores.
“Si las familias van a salir a algún lugar de playa o al campo deben cuidar a los niños para evitar que sufran quemaduras solares o complicaciones como deshidratación. Hay que consumir mucha agua, usar sombrero y bloqueadores” indicó.
Dijo que el promedio de enfermedades diarreicas en temporada de calor es de 400 a 500 por semana pero la cifra se puede incrementar significativamente.
La misma recomendación de evitar la exposición al sol por periodos prolongados es también importante para quienes por su profesión y oficio laboran al aire libre.
Es el caso de los albañiles que son los más propensos a sufrir lo que se denomina “golpe de calor”.



