Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
“¿Me regala una firma de apoyo para el doctor Xico?” me preguntó hace pocos días una joven a la salida de un restaurante en la Capital del Estado. Igual que ella, al menos otras tres mujeres hacían la misma pregunta a los clientes que entraban o salían del negocio.
Acepte regalar mi firma. No porque simpatice con el aspirante a la alcaldía de Victoria por la vía independiente, sino porque razoné que el hecho de entregar mi rubrica de apoyo no significa en automático que vaya a votar por él.
Me condujeron a una mesa donde solicitaron mi credencial de elector “para una copia” y me pidieron firmar una especie de acta.
Hasta donde sé, el doctor Xicotencatl González Uresti lleva recaudadas miles de firmas de apoyo a sus aspiraciones. Qué bueno que así sea. La participación de los independientes hará más atractiva y posiblemente participativa la elección del cinco de junio.
De acuerdo con datos del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), suman 49 los aspirantes a candidatos independientes que buscan obtener su constancia como tal. Entre todos reunieron el apoyo de más de 440 mil electores tamaulipecos.
Valen, sin embargo, dos preguntas: una, ¿realmente esos 440 mil electores votarán por los independientes el día que acudan a las urnas?, y dos, ¿en verdad son independientes los independientes?.
Respecto a la primera interrogante, soy un convencido de que , igual que mi caso, una gran mayoría de quienes respaldaron con sus firmas las aspiraciones de quienes buscan llegar a un cargo popular por una vía distinta a la de los partidos políticos, lo hicieron por solidaridad o simpatía pero no porque necesariamente vayan a votar por ellos.
Una cosa es regalar la firma y otra muy distinta regalar el voto. Eso lo veremos el cinco de junio. No me queda duda.
En cuanto al segundo cuestionamiento, resulta evidente que muchos de los llamados “independientes” no lo son tanto.
Una gran mayoría de ellos, son en realidad personajes que durante toda su vida han medrado al amparo de las siglas partidistas. Como chapulines han ido brincando de uno y otro partido, que también por conveniencia les han dado cobijo.
Como ahora la ley les abrió una nueva vía de acceso al poder decidieron experimentarla. Pero eso no significa de ningún modo que sean “independientes”.
No dudo que entre los más de 60 aspirantes haya algunos que realmente sean ciudadanos apartidistas que buscan accesar al poder con un interés auténtico de servir a la sociedad, pero tampoco tengo duda de que una gran mayoría de los que se dicen “independientes” son en realidad políticos renegados o que ya no encontraron cabida en los partidos políticos.
Por eso, también nosotros, los electores debemos ser cuidadosos al momento de votar por esos que se dicen “independientes”.
¿Sale?.
ASI ANDAN LAS COSAS.
© 2016 Microsoft Términos Privacidad y cookies Desarrolladores Español


