Por Redacción Noticentro.
Lo que se temía se cumplió: la plaga del “Dragón Amarillo” comenzó a matar árboles citrícolas en huertas comerciales de Tamaulipas lo que pone en riesgo las 43 mil hectáreas sembradas en la zona centro del estado.
El Subsecretario de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado, Guillermo González Osuna, admitió que la presencia de la enfermedad es una situación grave porque destruye los árboles.
“Las otras enfermedades que afectan la citricultura solo dañan la fruta o la floración pero el “Dragón Amarillo” mata el árbol y la única alternativa que tiene el productor es destruirlo porque de esa manera se evita que la plaga avance” detalló.
A la fecha suman 40 árboles los que han sido destruidos en la zona citrícola de Tamaulipas, que comprende principalmente los municipios de Victoria, Llera, Padilla, Guemes, Hidalgo, Gómez Farías, Jaumave y Tula.
El funcionario explicó que hasta el momento los mismos productores han aceptado destruir los árboles infectados por lo que no ha habido necesidad de que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), tengan que aplicar la normatividad respectiva.
La norma faculta a la Sagarpa a destruir los árboles infectados aun y contra la voluntad del productor.
Frente a la gravedad de la situación la Sagarpa deberá analizar la necesidad de establecer una cuarentena para la citricultura de Tamaulipas, como una forma de evitar que el “Dragón Amarillo” avance hacia otras entidades del país donde todavía no tiene presencia.
“Es parte de la mecánica de la Sagarpa y del Comité Estatal de Sanidad Vegetal. Todas las enfermedades y plagas tienen una normatividad y muchas de ellas llevan la necesidad de una cuarentena para impedir una diseminación” refirió.
González Osuna explicó que hasta el año pasado la enfermedad había sido detectada solo en huertos de traspatio pero no en áreas comerciales.
“Lamentablemente ya está presente también ahí. Ya se ha encontrado. Ahora lo que nos toca hacer es impedir que la enfermedad avance” indicó.
Por su parte, Ricardo Sepúlveda Cantú, dirigente de los citricultores del sector social y presidente del Comité Estatal de Sanidad Vegetal, refirió que en entidades como Colima y Michoacán, la plaga ha arrasado con el 80 % de las huertas en menos de tres años.
Por esa razón, dijo, la citricultura de Tamaulipas está en riesgo de muerte.
De desaparecer la citricultura el golpe sería terrible para la economía de la zona centro porque de ella dependen al menos 250 mil personas, entre productores, sus familias, piscadores, transportistas y otras actividades como el comercio.



