Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
Baltazar Hinojosa Ochoa pintó su raya: “no vamos a caer en los dimes y diretes de la oposición”.
En su mensaje, ante los delegados del PRI en Victoria, reunidos en el Polyforum Victoria, el pasado sábado, el precandidato del PRI dejo claro que será un candidato propositivo que hable fuerte , que diga las cosas claras, pero bien”.
El priista no cito nombres pero ni falta hizo. Fue obvio que el mensaje iba dirigido al Senador panista, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Qué bueno que así sea. Ya hemos insistido aquí que los electores estamos fastidiados de esa recurrida costumbre de los políticos de inventarse historias bandidas para descalificar al contrario.
Es válido, si, exhibir hechos que conviertan a un candidato en un riesgo para la sociedad. Es más, hasta resulta una obligación el hacer publica cualquier información en ese sentido.
Pero debe ser una exhibida sustentada en información puntual y precisa. Datos “duros” pues. Si decimos que “fulanito” es corrupto o que tiene relaciones peligrosas, el dicho debe ir respaldado por nombres, fechas, montos, y todo lo que se requiera para acreditar la imputación.
Lo que no es válido, es recurrir a los “dimes y diretes” para intentar descalificar al contrario.
Por eso le digo que el mensaje de Baltazar es bueno. Esperemos que en el lado panista hagan lo propio.
Es tiempo de que los ciudadanos tengamos campañas políticas de altura. Campañas donde escuchemos propuestas interesantes pero también viables.
A los electores nos gustaría, por ejemplo, ver a los contendientes debatiendo públicamente sus propuestas de gobierno. El debate sería la mejor forma de que el ciudadano pueda conocer con más detalle y claridad a quienes desean ser sus gobernantes.
Ahí, en los debates y no en las campañas mediáticas de diatriba, es donde los aspirantes deben contender para ganarse la simpatía de quienes el cinco de junio irán a las urnas.
Ojalá y lo entiendan. Por lo pronto, Hinojosa Ochoa parece haberlo entendido ya.
EL RESTO.
ENTRE LA militancia priista de Nuevo Laredo, todavía no se supera la sorpresa que causó la designación de Héctor Canales como el abanderado para la alcaldía de ese municipio.
Cuando se suponía que el PRI buscaría por todos los medios encontrar el mejor perfil para intentar recuperar ese municipio, actualmente en manos del PAN, resultó que la dirigencia tricolor se inclinó por el exdiputado local.
Cualquiera pensaría que le dejaron la mesa servida al PAN para que siga siendo Gobierno en ese, el municipio más importante del país.
TAMBIEN en Tampico, hay desanimo de los priistas por la designación de Magdalena Peraza Guerra.
No entienden cómo es que habiendo traicionado al PRI cuando se cobijó con las siglas del PAN para ganar la alcaldía, ahora la postulen para el mismo cargo.
Y es que aunque en teoría la maestra figurara como una candidata propuesta por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), con quien el PRI va en coalición, la realidad es que en la práctica Peraza representará los interés del tricolor.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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