Por ROGELIO RODRIUEZ MENDOZA.
Autoridades y productores de Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, Veracruz e Hidalgo, reforzarán la vigilancia en la región para ponerle una cortina a la plaga del “Dragón Amarillo”, que mantiene bajo amenaza las plantaciones citrícolas.
El presidente del Comité Estatal de Sanidad Vegetal, Ricardo Sepúlveda Cantú, dijo que lo anterior se acordó desde noviembre del año pasado, durante un simposio citrícola realizado en ésta capital y al que asistieron funcionarios de cada una de esas entidades.
El principal acuerdo en la reunión fue intercambiar experiencias e información sobre la presencia de la enfermedad, pero sobre todo impulsar acciones de vigilancia para evitar el ingreso o tránsito de material vegetativo que puede estar contaminado con “Dragón Amarillo”.
El reforzamiento de la vigilancia fitosanitaria dará como resultado el monitoreo de las plantaciones citrícolas y evitar la movilización de productos vegetales sin certificado de inocuidad.
Los cinco estados que participarán en la estrategia tienen una superficie citrícola conjunta de 170 mil hectáreas.
“Veracruz tiene 110 mil hectáreas; Tamaulipas 42 mil y el resto están divididas entre Nuevo León, Hidalgo y San Luis Potosí” mencionó.
En Tamaulipas los productores están resignados a la llegada de la enfermedad, aunque hasta la fecha solamente ha sido detectada en huertos de traspatio.
“Es inminente que la enfermedad llegara a las huertas comerciales. Estamos seguros de que pronto comenzaremos a detectar los primeros árboles enfermos porque el silido infectivo ya está presente en el estado” señaló.
Explicó que en municipios como Victoria, Padilla, Guémes, Hidalgo y Llera, se ha intensificado el monitoreo de las huertas comerciales, porque entre más oportuna sea la detección de la enfermedad más posibilidades existirán de frenarla.




